Cuenta atrás para el cierre fiscal y contable del ejercicio 2025

No cabe duda que en la última parte del año es muy recomendable realizar una estimación de la liquidación del Impuesto sobre Sociedades (IS) y del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) antes del cierre del ejercicio. Esto es así porque nos permitirá obtener una información aproximada de cuál será la factura fiscal del ejercicio en curso, y así tener la capacidad de poder actuar. El objetivo es optimizar la tributación del mismo antes de que se produzca su devengo el 31 de diciembre. Para ello, le ayudamos a realizar sus operaciones de cierre fiscal y contable con las máximas garantías y eficiencia.

Se acerca el final del año 2025 y sin duda tenemos que hacer revisión de nuestra fiscalidad y contabilidad al objeto de poder optimizar en la medida de lo posible nuestra factura con Hacienda.

Ahora es el momento de aplicar y conocer adecuadamente la normativa fiscal del cierre fiscal y contable del año 2025, aprovechando las opciones que ofrecen los distintos impuestos, en especial el Impuesto sobre Sociedades y el IRPF para sociedades,  empresarios y profesionales.

Tenga presente que este ejercicio 2025 se presenta como un año que va a ofrecer múltiples novedades, derivadas tanto del "paquete normativo" aprobado por el legislador, como de la normativa que actualmente están en tramitación de aprobarse o que ha sido anunciadas por el Gobierno.

Hay años que se cierran solos y otros que reclaman atención hasta el último asiento contable. 2025 pertenece al segundo grupo. No basta con cuadrar las cifras y enviar la documentación al Registro Mercantil: este ejercicio viene acompañado de importantes novedades en el Impuesto sobre Sociedades, una reformulación de incentivos y un nuevo marco que premia la capitalización y la estabilidad del empleo.

Por lo que se refiere al Impuesto sobre Sociedades, además de analizar y revisar los criterios contables y las posibles diferencias (permanentes o temporarias) con los criterios fiscales de la normativa del Impuesto, no podemos olvidar para este cierre del año algunas de estas novedades:

La reserva de capitalización. El incentivo estrella se potencia. A partir de 2025, la reducción general pasa del 15 % al 20 % del incremento de fondos propios. Pero la verdadera novedad está en su vínculo con la creación de empleo. Quien incremente su plantilla media entre un 2 % y un 5 % podrá aplicar una reducción del 23 %; si el crecimiento es mayor, hasta el 30 %. Además, el plazo para mantener la reserva y los fondos propios se reduce de cinco a tres años, un cambio que da aire a las pymes que necesitan flexibilidad.

Tipos de gravamen más bajos para las pequeñas empresas. Las micropymes (aquellas con una cifra de negocios inferior al millón de euros) disfrutarán de una escala más favorable:

  • Hasta 50.000 € de base imponible: 17 %.
  • Resto de base imponible: 20 %.

Las entidades de reducida dimensión (ERD) aplicarán un tipo general del 20 %, frente al 25 % anterior.

No es un cambio menor: en muchos despachos y pequeñas sociedades supone un respiro fiscal real. Además, la ley prevé una reducción gradual de tipos hasta 2028.

Tributación mínima adaptada a los nuevos tipos. Para los grupos y grandes empresas, sigue vigente la obligación de tributar al menos el 15 % de la base imponible positiva. Pero en el caso de las microempresas, el porcentaje se ajusta a los nuevos tipos reducidos mediante la fórmula 15/25, redondeando por exceso.

Límites reintroducidos para las grandes compañías. La Ley 7/2024 devuelve al ordenamiento los límites que el Tribunal Constitucional había anulado por motivos formales. En adelante:

  • Las empresas con facturación entre 20 y 60 millones de euros solo podrán compensar el 50 % de su base imponible con BIN o deducciones.
  • Las que superen los 60 millones tendrán un límite del 25 %.

Además, se prorroga para 2024 y 2025 la regla que obliga a los grupos fiscales a integrar solo el 50 % de las bases negativas individuales de sus entidades.

Inversiones verdes y libertad de amortización. Aunque el Real Decreto-ley 9/2024 no fue convalidado, su contenido estuvo vigente y podría recuperarse.
La norma permitía aplicar libertad de amortización a las inversiones en autoconsumo energético y energías renovables, con un límite de 500.000 euros y condicionado al mantenimiento de plantilla.

Sistemas Informáticos de Facturación (SIF) y VERI*FACTU. Nuevo sistema obligatorio de facturación electrónica: Desde el 1-1-2026 para empresas y el 1-7-2026 para autónomos, será obligatorio usar software homologado que emita facturas con trazabilidad, firma digital y código QR, enviando los datos en tiempo real a Hacienda. Las sanciones por incumplimiento pueden alcanzar 50.000 €, por lo que 2025 debe aprovecharse para adaptar sistemas y formar equipos.

Aunque el Impuesto sobre Sociedades de 2025, de las entidades cuyo ejercicio coincide con el año natural, se autoliquidará en julio de 2026, el gasto por impuesto sobre beneficio habrá que contabilizarlo a finales de este ejercicio y, por lo tanto, eso exigirá calcular el impuesto a pagar y realizar todos los ajustes al resultado contable, cuantificar la reserva de capitalización, decidir la compensación de bases imponibles negativas o determinar el importe de las deducciones.

Desde el punto de vista contable, es importante detectar si falta algo por contabilizar y corregir errores, reclasificación de los saldos de las cuentas en función del vencimiento, etc...

Recuerde que debemos llevar los procesos para calcular el resultado contable y la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, realizando los ajustes contables y extracontables. Además  de profundizar en las ventajas fiscales que puede obtener con la aplicación de la normativa. Para ello hacemos un estudio de todas las partidas que intervienen en las operaciones de cierre, incluidos los diferentes regímenes especiales y las diferencias para los contribuyentes personas físicas empresarios y profesionales.

Más allá de la normativa, el cierre es un ejercicio de revisión meticulosa. Estos son los aspectos que suelen marcar la diferencia entre un cierre ordenado y uno lleno de ajustes posteriores:

  • Compensación de bases imponibles negativas (BIN): hay que comprobar los saldos pendientes y aplicar correctamente los límites. Las BIN son un activo fiscal que se pierde si no se gestiona a tiempo.
  • Deducciones por doble imposición: con los nuevos límites del 50 %, conviene recalcularlas y no dejar ninguna sin aplicar.
  • Reservas fiscales: tanto la de capitalización como la de nivelación deben estar dotadas contablemente, con el asiento y la cuenta específica en el balance.
  • Operaciones vinculadas: documentar y valorar todas las operaciones con socios, filiales o administradores es esencial para evitar ajustes posteriores.
  • Inversiones y amortizaciones: revisar si existen activos con beneficios fiscales aplicables, especialmente los relacionados con innovación o eficiencia energética.
  • Mantenimiento del empleo: controlar la plantilla media y conservar registros de contratación, porque afecta directamente a los incentivos fiscales.
  • Tributación mínima: asegurarse de aplicar correctamente los nuevos tipos y redondeos, especialmente en sociedades con beneficios reducidos.

Recomendaciones prácticas antes de cerrar

  1. Anticipar los cálculos. No esperar al cierre para conocer la factura fiscal. Una estimación previa en noviembre permite margen de maniobra.
  2. Alinear contabilidad y fiscalidad. Los resultados contables deben reflejar fielmente la realidad económica, pero también ajustarse a la lógica tributaria.
  3. Documentar cada decisión. Las reservas, deducciones o provisiones necesitan soporte documental. Un informe interno, un acta o una certificación valen más que mil justificaciones verbales.
  4. Revisar la coherencia entre ejercicios. Muchos ajustes o deducciones pendientes provienen de años anteriores. Revisar la trazabilidad de los datos evita errores acumulados.
  5. Coordinar departamentos. El cierre no es solo cosa del área contable: deben intervenir la dirección, el asesor fiscal y, en su caso, el auditor externo.

Por lo que se refiere al IRPF para empresarios y profesionales no podemos olvidar para este cierre del año algunas novedades:

  • Contribuyentes en estimación objetiva ("Módulos"): Se prorrogan los límites excluyentes del método de estimación objetiva para 2025 (las cuantías de 250.000€ y de 125.000€), y por otro lado, la reducción general sobre el rendimiento neto de módulos se mantienes en el 5%. Por otro lado, se suprimen las medidas excepcionales para las actividades agrícolas y ganaderas que resultaron aplicables en 2022, 2023 y 2024 (minoración del rendimiento neto previo en el 35% del precio de adquisición del gasóleo agrícola y en el 15% del precio de adquisición de los fertilizantes). Se mantienen los índices correctores para actividades como la uva de mesa, flores y plantas ornamentales, y tabaco (0,32 y 0,26, respectivamente). También se mantienen los índices correctores del 0,50 para piensos adquiridos a terceros y del 0,75 para cultivos en tierras de regadío que utilicen energía eléctrica.
  • Indemnizaciones por despido o cese de trabajadores. Con efectos a partir del 3-4-2025, se aclara que las indemnizaciones por despido o cese no estarán exentas del IRPF si derivan de un pacto, convenio o contrato previo. Sin embargo, introduce una excepción para los acuerdos alcanzados ante un servicio administrativo como paso previo a la vía judicial, los cuales sí podrán beneficiarse de la exención fiscal.
  • Anualidades por alimentos percibidas de los padres. Con efectos a partir del 3-4-2025, las anualidades por alimentos fijadas mediante convenios reguladores conforme al artículo 90 del Código Civil estarán exentas del IRPF. Esto incluye: (i) Convenios formalizados ante un letrado de la Administración de Justicia; (ii) Convenios elevados a escritura pública ante notario.
  • Nueva reducción para rendimientos derivados de determinadas actividades artísticas obtenidos de forma excepcional. Con efectos desde 1-1-2025, se establece una nueva reducción del 30% aplicable a los rendimientos derivados de determinadas actividades artísticas (calificados como rendimientos del trabajo o como rendimientos de actividades económicas) obtenidos de forma excepcional. Para que resulte de aplicación la reducción se exige que la cuantía de los rendimientos citados anteriormente sea notablemente superior a la media de los tres ejercicios anteriores. En concreto, dichos rendimientos deben exceder del 130% de la cuantía media de los rendimientos que, cumpliendo con los requisitos anteriormente señalados, han sido imputados en los tres ejercicios anteriores. Se establece un límite máximo de 150.000€ anuales respecto a la base de la reducción.
  • Nuevo incremento del tipo marginal máximo aplicable a la base liquidable del ahorro. Se modifica con efectos desde 1-1-2025. Se incrementa el tipo marginal máximo en un 2% pasando del 28% al 30%. Este último tramo de tarifa aplica para la parte de base liquidable del ahorro que excede de 300.000€.
  • MOVES III 2025: deducciones prorrogadas y retroactivas. Deducción estatal del 15% por vehículo eléctrico (límite base 20.000 €) y puntos de recarga (límite base 4.000 €), con efectos retroactivos desde 1-1-2025.
  • Rentas bajas, nueva deducción estatal. Hasta 340 € para trabajadores con rendimientos del trabajo ≤ 18.276 € y pocas rentas adicionales; se resta directamente de la cuota líquida total.
  • Recordatorio autónomo (impacto 2026) Veri*Factu. En 2025 conviene preparar sistemas: desde 1-1-2026 (sociedades) y 1-7-2026 (autónomos/CB) será obligatorio software homologado con encadenado, firma y envío en tiempo real.

Otros aspectos a tener en cuenta en el cierre del IRPF

  • Aporte a su plan de pensiones. Realice aportaciones antes del cierre: hasta 1.500 € (8.500 € si hay contribución empresarial y +4.250 € si es autónomo).
  • Adelante gastos deducibles. Pague antes del 31 de diciembre reparaciones, suministros o amortizaciones para rebajar el rendimiento neto de su actividad.
  • Invierta en eficiencia energética. Finalice obras o mejoras que reduzcan el consumo energético antes de año nuevo para aplicar deducciones del 20 %, 40 % o 60 %.
  • Planifique la retribución. Cobre parte del sueldo en especie exenta: cheques comida (11 €/día), transporte (1.500 €/año) o kilometraje (0,26 €/km).
  • Compense pérdidas. Si ha tenido plusvalías, venda antes de fin de año activos con pérdidas para compensar ganancias patrimoniales.
  • Adquiera vehículo eléctrico o punto de recarga. Si compra antes del 31 de diciembre, podrá aplicar la deducción del 15% (límite 20.000 € o 4.000 € en puntos de carga).
  • Adelante gastos de alquiler o mantenimiento. Si tiene inmuebles alquilados, pague en 2025 los gastos deducibles (IBI, reparaciones, seguros) para reducir rendimiento neto.
  • Reinvierta en vivienda habitual. Si ha vendido su vivienda, reinvierta antes de dos años, pero si puede, realice la compra antes del 31 de diciembre para no agotar plazos.
  • Invierta en empresas o startups. Formalice antes de fin de año la inversión para aplicar la deducción del 50% sobre 100.000 € de base.
  • Done antes de cierre. Las donaciones efectuadas antes del 31 de diciembre dan derecho a deducción del 40% (o 50% por recurrencia).
  • Cambie de método fiscal si conviene. Si está en módulos y quiere pasar a estimación directa en 2026, presente la renuncia en diciembre de 2025.
  • Formalice sus ayudas o subvenciones. Si ha recibido ayudas, valore imputar solo la parte proporcional antes de cierre para evitar saltos de tipo.
  • Regularice sus anticipos o cobros. Facture o registre ingresos pendientes según convenga fiscalmente al ejercicio 2025.
  • Actualice su software de facturación. Adáptelo a Veri*Factu antes del 1-7-2025; aproveche el cierre del año para revisar procesos internos.
  • Liquide facturas pendientes. Evite tener gastos contabilizados sin pago -especialmente si tributa por caja- antes del cierre.
  • Pague cotizaciones o seguros sociales. Realice los pagos antes del 31 de diciembre para que sean deducibles en el ejercicio.
  • Aporte al plan de pensiones del cónyuge. Si gana menos de 8.000 €, puede aportar hasta 1.000 € y reducir su base imponible.
  • Formalice rentas vitalicias (mayores de 65 años). Si ha vendido un bien, constituya la renta vitalicia antes de seis meses para no tributar por la ganancia.
  • Aplique reducciones por inicio de actividad. Si inició actividad en 2025, revise que el 20% de reducción se calcule sobre el rendimiento positivo final.
  • Verifique límites de gastos en suministros y manutención. Cierre el año con justificantes de gasto electrónico: agua, luz, internet y comidas en jornada laboral.
  • Aproveche la deducción por movilidad geográfica. Si se ha trasladado por trabajo, documente el cambio de residencia antes de fin de año para aplicar el gasto adicional de 2.000 €.
  • Formalice contratos de alquiler nuevos. Si alquila una vivienda nueva en zona tensionada antes del 31 de diciembre, aplique la reducción del 70% o 90% en 2025.
  • Deducciones: Aproveche las deducciones por inversión en vivienda habitual (para contribuyentes que adquirieron su vivienda habitual o pagaron cantidades para su construcción antes del 1-1-2013), por alquiler vivienda habitual (contribuyentes con un contrato de arrendamiento anterior al 1-1-2015), donativos, actuaciones para la protección del Patrimonio Histórico Español y del Patrimonio Mundial, por inversión en empresas de nueva o reciente creación, por rentas obtenidas en Ceuta y Melilla, por la realización de actividades económicas, por familia numerosa o personas con discapacidad a cargo, o la deducción por maternidad, así como las deducciones del 20%, 40% o 60% por obras en viviendas y edificios residenciales que mejoren la eficiencia energética  y en la exclusión de tributación en dicho impuesto de determinadas subvenciones y ayudas para la rehabilitación.  Es muy importante que no se olvide de verificar las deducciones que le ofrece la normativa aplicable en función de la Comunidad Autónoma donde tenga su residencia fiscal.
  • Impuesto sobre el Patrimonio: Recuerde que se establece la vigencia del impuesto de manera indefinida. No obstante, se trata de una modificación a nivel estatal, por lo que habrá que tener en cuenta la potestad normativa de las Comunidades Autónomas.
  • Impuesto temporal de solidaridad de las grandes fortunas: Recuerde que este impuesto (Modelo 718) se configura como un tributo de carácter directo, naturaleza personal y complementario del Impuesto sobre el Patrimonio que grava el patrimonio neto de las personas físicas de cuantía superior a 3 millones de euros. El devengo se produce el 31 de diciembre de cada año y, por tanto, a dicha fecha deberá verificarse el importe del patrimonio neto, así como el cumplimiento de los requisitos y condiciones para determinar la base imponible del impuesto.   

Todo ello sin perjuicio sin perjuicio de las novedades normativas establecidas por las respectivas Comunidades Autónomas y normativa foral del País Vasco y Navarra, y que se deben tener en cuenta para los residentes fiscales en dichos territorios, como por ejemplo con relación a las nuevas o modificadas tarifas autonómicas y si se ha establecido nuevas deducciones o modificado algunas de las ya existentes.

El Supremo aclara los límites para modificar ejercicios prescritos en el Impuesto sobre Sociedades

Una reciente sentencia del Tribunal Supremo vuelve a subrayar que la prescripción marca un límite infranqueable: los ejercicios cerrados no pueden modificarse, aunque se descubran ingresos o gastos omitidos. Cuando la contabilidad se corrige tarde, el impacto fiscal tiene un límite: la deuda tributaria de los ejercicios prescritos no puede alterarse.

El Tribunal Supremo (en su sentencia de 8 de octubre de 2025) ha establecido un criterio claro que conviene tener muy presente las empresas: los ingresos o gastos que se contabilicen fuera de su ejercicio de devengo -por ejemplo, al detectar un error o una omisión- no pueden alterar la base imponible de ejercicios ya prescritos.

El caso que origina esta doctrina es bastante ilustrativo. Una sociedad registró en 2012 un gasto que, en realidad, correspondía a arrendamientos impagados desde 2001. Al hacerlo, pretendía deducirlo íntegramente ese año, alegando que la Administración podía "recalificar" lo ocurrido en ejercicios anteriores al amparo de los artículos 66 bis y 115 de la Ley General Tributaria (LGT), que permiten revisar hechos de hasta diez años atrás.

Sin embargo, el Supremo ha dejado claro que esa facultad de revisión tiene un alcance limitado:

  • Puede comprobarse lo sucedido en ejercicios antiguos, pero solo para efectos que recaigan sobre ejercicios no prescritos.
  • La Administración -ni tampoco el contribuyente- puede modificar la deuda tributaria de un ejercicio ya inatacable por prescripción, incluso si el resultado sería favorable para quien lo solicita.

En palabras sencillas, la prescripción opera como un muro legal. No importa si el ajuste es para aumentar o reducir la cuota: una vez transcurrido el plazo de cuatro años, la deuda queda cerrada y no se toca.

El Tribunal también rechaza que el principio de "regularización íntegra" sirva como excusa para reabrir ejercicios pasados. Este principio -que exige que la Administración considere tanto los aspectos favorables como los desfavorables al contribuyente en una comprobación- no autoriza a corregir bases imponibles de ejercicios prescritos. Tampoco el principio de buena administración puede justificarlo.

En definitiva, si se detecta un gasto o ingreso omitido en ejercicios antiguos, la corrección contable deberá hacerse en el ejercicio actual o en uno no prescrito, siempre respetando las normas de imputación temporal del artículo 10.3 de la LIS (antes, art. 19.3 del TRLIS).

Recuerde...

  • No se pueden reabrir ejercicios prescritos, aunque se alegue regularización íntegra o buena administración.
  • El plazo de prescripción de la deuda tributaria es de cuatro años (art. 66 LGT).
  • La comprobación a diez años del art. 66 bis LGT no permite modificar cuotas prescritas, solo verificar efectos sobre ejercicios vivos.
  • Registrar ahora un gasto antiguo no permite deducirlo retroactivamente.
  • La única opción válida es imputarlo en el ejercicio en que se contabiliza, siempre que no se produzca una tributación inferior a la que hubiera correspondido.

Cuestionario: 

1. ¿Puede modificarse un ejercicio del Impuesto sobre Sociedades que ya está prescrito si se descubre un ingreso o gasto omitido?
No. El Tribunal Supremo ha establecido que la prescripción es un límite infranqueable: los ejercicios cerrados no pueden modificarse, aunque se descubran ingresos o gastos omitidos.

2. ¿Qué ocurre si la contabilidad se corrige fuera del plazo de prescripción?
El impacto fiscal tiene un límite. La deuda tributaria de los ejercicios prescritos no puede alterarse, incluso si la corrección es favorable para quien lo solicita.

3. ¿Permiten los artículos 66 bis y 115 de la LGT revisar y modificar ejercicios prescritos?
No. Si bien puede comprobarse lo sucedido en ejercicios antiguos, esta revisión solo puede tener efectos sobre ejercicios no prescritos. Ni la Administración ni el contribuyente pueden modificar la deuda de un ejercicio ya prescrito.

4. ¿La prescripción afecta tanto a la Administración como al contribuyente?
Sí. Una vez transcurrido el plazo de cuatro años de prescripción (art. 66 LGT), la deuda tributaria queda cerrada y no se puede modificar ni a favor ni en contra del contribuyente.

5. ¿El principio de “regularización íntegra” permite reabrir ejercicios pasados?
No. El principio de regularización íntegra, que obliga a considerar tanto los aspectos favorables como los desfavorables al contribuyente, no autoriza a corregir bases imponibles de ejercicios prescritos. Tampoco lo justifica el principio de buena administración.

6. ¿Cómo debe corregirse contablemente un ingreso o gasto omitido de ejercicios antiguos?
La corrección contable debe hacerse en el ejercicio actual o en uno que no esté prescrito, respetando las normas de imputación temporal del artículo 10.3 de la LIS (antes, art. 19.3 del TRLIS).

7. ¿Se puede registrar y deducir ahora un gasto correspondiente a un ejercicio prescrito?
Registrar ahora un gasto antiguo no permite deducirlo retroactivamente. La única opción válida es imputarlo en el ejercicio en que se contabiliza, no prescrito, siempre que no produzca una tributación inferior a la que hubiera correspondido.

8. ¿Cuánto es el plazo de prescripción para la deuda tributaria del Impuesto sobre Sociedades?
El plazo de prescripción es de cuatro años (art. 66 LGT).

9. ¿Permite la comprobación a diez años del art. 66 bis LGT modificar cuotas prescritas?
No. Permite verificar hechos de hasta diez años atrás, pero solo para efectos sobre ejercicios no prescritos, nunca para modificar cuotas ya prescritas.

Operaciones vinculadas: noviembre es el mes clave para informar a Hacienda

Cada noviembre vuelve una cita que muchos olvidan: la presentación del modelo 232. Un trámite sencillo que puede evitar sanciones y demostrar que tu empresa cumple. Operaciones entre empresas del mismo grupo, préstamos entre socios, ventas a familiares... Si te suenan, es probable que estés obligado a presentarlo.

Cada año, cuando se acerca noviembre, muchos empresarios se centran en cerrar trimestre, ajustar números o preparar la campaña de Navidad. Pero entre esas tareas que parecen menores, hay una que no conviene dejar pasar: la presentación del modelo 232.

No se trata de pagar más impuestos. Es, más bien, una declaración informativa. Una manera de decirle a Hacienda: "sí, hacemos las cosas bien, aquí están las operaciones con nuestras empresas del grupo, con los socios o con sus familiares, y están valoradas a precio de mercado".

Parece un trámite sencillo, y lo es. Pero no hacerlo o hacerlo tarde puede acarrear sanciones innecesarias, y, sobre todo, dar pie a que la Agencia Tributaria ponga la lupa donde no toca.

¿Qué operaciones hay que declarar?

Si tu empresa ha vendido, comprado o prestado servicios a otra sociedad del grupo, a un socio que tenga al menos el 25 % del capital o incluso a familiares de ese socio hasta el tercer grado, Hacienda lo considera una operación vinculada.

Y cuando esas operaciones superan ciertos importes, hay que informarlas mediante el modelo 232.

Por ejemplo:

  • Si el total con una misma persona o entidad vinculada supera 250.000 euros en el año.
  • Si has hecho operaciones "especiales" -como vender participaciones, inmuebles o intangibles- que, en conjunto, superen 100.000 euros.
  • O si el total de operaciones del mismo tipo representa más del 50 % de la facturación anual de la empresa.

Además, hay que declarar cualquier operación con países o territorios considerados paraísos fiscales, sin importar la cantidad.

¿Cuándo hay que presentarlo?

El modelo 232 se presenta en noviembre, siempre que el ejercicio coincida con el año natural.
En concreto, el plazo va del 1 al 30 de noviembre. Y se hace de forma telemática, igual que la declaración del Impuesto sobre Sociedades.

¿Y si mi empresa es pequeña?

Si eres una empresa de reducida dimensión, puedes cubrir parte de esta obligación con el Formulario de Operaciones Vinculadas (FOV) al presentar el Impuesto sobre Sociedades.
Aun así, si superas los límites anteriores, también tendrás que presentar el modelo 232 en noviembre.

¿Por qué importa tanto?

Porque más allá del trámite, el modelo 232 refleja transparencia. Es la forma en que una empresa demuestra que valora sus operaciones internas de forma justa, que no manipula precios ni oculta beneficios. Y, sobre todo, que tiene las cuentas en orden.

Cada año vemos empresas que llegan a última hora, sin saber si están obligadas, y terminan presentando fuera de plazo. Evitarlo es tan simple como revisar las operaciones con tu asesor y dejarlo preparado con antelación.

Lo que no debe olvidar...

  • Plazo: del 1 al 30 de noviembre.
  • Importes: revisa si superas los 250.000 € o los 100.000 € en operaciones específicas.
  • Atención con los préstamos, alquileres o servicios entre empresas del grupo.
  • No presentar puede costar dinero (las sanciones pueden alcanzar los 20.000 €).

No esperes al último día. En nuestro despacho ya estamos revisando los casos de cada cliente para comprobar si existe obligación de presentar el modelo 232 y preparar toda la información necesaria.

Si tu empresa pertenece a un grupo, trabaja con socios o familiares, o ha hecho operaciones entre compañías relacionadas, consúltanos antes del 15 de noviembre. Una conversación de diez minutos puede ahorrarte una sanción o, al menos, un buen susto.

Retribuciones extraordinarias a empleados y directivos ¿cuándo deben contabilizarse y qué evitar para no tener problemas?

Muchas empresas pagan bonus o incentivos sin saber que el gasto debe registrarse antes del pago. Te explicamos cómo hacerlo bien y evitar errores. Una contabilidad clara y bien documentada ahorra problemas. Te ayudamos a revisar tus retribuciones extraordinarias antes del cierre del año.

Cada año muchas empresas entregan bonus, gratificaciones o retribuciones especiales a sus trabajadores o directivos. Son una forma de reconocer el esfuerzo, premiar resultados o compensar logros concretos. Hasta aquí, todo bien. El problema llega cuando hay que reflejarlo correctamente en la contabilidad.

El Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) ha publicado una nueva aclaración (BOICAC 143, octubre 2025) sobre cómo registrar estos pagos. La idea principal es sencilla: el gasto se registra cuando se aprueba, no cuando se paga.

  • Atención. Si la empresa decide en diciembre pagar un bonus en junio, el gasto pertenece a diciembre, no al año siguiente.

¿Qué significa esto en la práctica?

Imagina que en abril tu empresa aprueba un bonus extraordinario para el equipo por los buenos resultados del año, y decides pagarlo cuando se aprueben las cuentas. Aunque el dinero salga meses después, el gasto debe anotarse en el año del acuerdo, porque ahí es cuando nace el derecho del trabajador.

Lo mismo pasa con directivos o consejeros que reciben una retribución especial por alcanzar objetivos o cerrar una operación importante: el gasto se genera en el momento en que se aprueba oficialmente el incentivo, no cuando entra en nómina.

  • Atención. Hacienda y los auditores no miran "cuándo se paga", sino "cuándo se comprometió la empresa a pagarlo".

¿Qué ocurre con los incentivos ligados a acciones o participaciones?

En algunos casos, sobre todo en empresas con directivos o socios clave, los incentivos se vinculan al valor de las acciones de la empresa o a un plan de participación.
En esos casos, el tratamiento contable es distinto: la empresa debe registrar el gasto a medida que el trabajador va generando el derecho, y ajustar el valor en función de cómo evolucionen las acciones o los resultados.

No hace falta conocer la norma contable exacta; basta con entender que estos planes deben reflejarse con cuidado, porque afectan directamente a los resultados y pueden revisarse cada año hasta que se paguen.

Si su empresa tiene planes de incentivos, opciones o bonus ligados al valor de la compañía, conviene revisarlos con un asesor antes del cierre del ejercicio.

Si se cometió un error al registrar el gasto

Si en su momento la empresa no contabilizó correctamente el bonus o incentivo, se debe corregir con efectos retroactivos: es decir, ajustar las cuentas del ejercicio al que pertenece y dejar constancia clara en la memoria. No es grave si se hace a tiempo, pero ignorarlo puede dar lugar a requerimientos o ajustes posteriores.

  • Atención. Muchos errores se descubren cuando llega una auditoría, o incluso una inspección. Corregir a tiempo es mucho más fácil (y barato).

¿Cómo hacerlo bien desde el principio?

  • Deja todo por escrito. Guarda actas o acuerdos donde conste la aprobación de la retribución.
  • Registra el gasto en el año correcto. Si se aprueba en 2025 aunque se pague en 2026, pertenece a 2025.
  • Separa lo laboral de lo mercantil. Si el beneficiario es trabajador, es gasto de personal. Si es consejero sin contrato laboral, es un servicio profesional.
  • Explica bien el motivo. En caso de inspección, poder justificar el porqué del incentivo (rendimiento, crecimiento, fidelización) da mucha solidez.

Lo importante no es cuándo se paga, sino cuándo nace el derecho. Ese detalle puede marcar la diferencia entre una contabilidad correcta o una revisión futura.

Muchas pymes y despachos pequeños no se detienen a pensar en cuándo devengan estos gastos. Sin embargo, los bonus, comisiones o incentivos mal registrados pueden distorsionar los resultados del ejercicio o incluso generar sanciones si Hacienda detecta incoherencias.

En nuestro despacho ayudamos a las empresas a revisar sus incentivos, bonus y retribuciones variables para asegurarnos de que todo está correctamente documentado, devengado y registrado. Así, no solo evitas riesgos, sino que mejoras la imagen de tu empresa ante bancos, socios e inversores.

Te ayudamos a:

  • Revisar tus acuerdos de retribuciones antes del cierre del ejercicio.
  • Detectar posibles errores contables o fiscales.
  • Ajustar correctamente las cuentas y preparar la documentación para auditoría o inspección.
  • Planificar los bonus del próximo año para evitar problemas.

El TEAC ha puesto fin a la incertidumbre sobre cómo tratar las deducciones del Impuesto sobre Sociedades que quedaron sin aplicar en ejercicios anteriores

El TEAC ha puesto fin a la incertidumbre sobre cómo tratar las deducciones que quedaron sin aplicar en ejercicios anteriores. Si tu empresa olvidó incluir alguna deducción en el Impuesto sobre Sociedades, aún puede tener solución según el nuevo criterio del TEAC. No todas las deducciones olvidadas se pierden, pero depende del año.

Hay veces que, por pura carga de trabajo o por falta de coordinación, una empresa deja fuera en su Impuesto sobre Sociedades (IS) una deducción a la que tenía derecho. Pasa más de lo que parece: deducciones por I+D, innovación tecnológica, formación, empleo de personas con discapacidad... incentivos que están ahí, pero que se pierden por no haberlos reflejado a tiempo.

Hasta hace poco, esto tenía solución sencilla. Si te dabas cuenta del error más adelante, podías incluir la deducción olvidada en la declaración de un ejercicio posterior, sin mayores complicaciones, siempre que no hubieran pasado los años máximos para aplicarla (10, 15 o 18, según el tipo de deducción). Pero en junio de 2022, Hacienda cambió las reglas del juego.

Cambio de criterio DGT

El 24 de junio de 2022, la Dirección General de Tributos (DGT) publicó dos consultas que alteraron el enfoque que se venía aplicando desde hace años. Desde esa fecha, se estableció que si una empresa olvidaba aplicar una deducción, solo podía corregirlo rectificando la declaración original. Y aquí vino el problema: si ese ejercicio ya estaba prescrito (es decir, habían pasado más de cuatro años), la deducción se perdía para siempre.

Muchas empresas que habían seguido el criterio anterior se vieron en apuros: Hacienda empezó a revisar declaraciones, a quitar deducciones y a reclamar cuotas con intereses. La respuesta de los contribuyentes fue clara: "nos están sancionando por hacer lo que antes se consideraba correcto".

El TEAC pone orden: resolución de septiembre de 2025

El Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) se ha pronunciado recientemente (Resolución nº 00/01267/2025, de 17 de septiembre de 2025) y ha optado por una solución equilibrada. Reconoce que el cambio de criterio no puede aplicarse con efectos retroactivos y que las empresas que actuaron conforme al criterio anterior no pueden ser penalizadas por ello.

En resumen:

  • Deducciones de ejercicios con autoliquidaciones presentadas antes del 24 de junio de 2022. Pueden aplicarse siguiendo el criterio antiguo: se permite incluir la deducción en una declaración posterior, dentro del plazo general para su aprovechamiento (10, 15 o 18 años).
  • Deducciones generadas en ejercicios con declaración presentada a partir del 24 de junio de 2022. En estos casos, solo cabe la rectificación de la autoliquidación original. Si el ejercicio ya ha prescrito, no se podrá recuperar la deducción.

Ejemplo

Imaginemos el caso de Tecnover, S.L., una empresa de ingeniería cuyo ejercicio social coincide con el año natural.

En 2021, la compañía invirtió 82.400 euros en el desarrollo de un software propio destinado a optimizar procesos de control energético en sus instalaciones. Según la normativa del Impuesto sobre Sociedades, tenía derecho a aplicar una deducción del 12 % por actividades de I+D, es decir, 9.888 euros sobre la cuota íntegra.

El problema es que, por un descuido contable -el informe técnico llegó después del cierre fiscal-, la deducción no se incluyó en la declaración del IS de 2021, presentada el 25 de julio de 2022.

Años después, al preparar el IS de 2024, la empresa detecta el error y se plantea incluir esa deducción en la nueva declaración.

  • Con el criterio anterior (vigente hasta el 24 de junio de 2022), podría haberlo hecho sin más: bastaba con incluir la deducción en la declaración de 2024, dentro del plazo de 18 años previsto para deducciones por I+D.
  • Pero como la autoliquidación del IS de 2021 se presentó después del 24 de junio de 2022, ya no puede aplicarse directamente en un ejercicio posterior.

Para poder recuperar ese incentivo, Tecnover, S.L. debería presentar una rectificación del IS 2021 antes del 25 de julio de 2026. Si deja pasar esa fecha, el ejercicio prescribirá y la deducción se perderá definitivamente.

Este ejemplo refleja lo fácil que es perder un beneficio fiscal relevante por un simple descuido de fechas o por desconocer el cambio de criterio. En una empresa con márgenes ajustados, 9.888 euros menos de impuesto pueden marcar la diferencia entre cerrar el año con beneficio o en equilibrio. Por eso, ahora más que nunca, conviene revisar todas las deducciones generadas en los últimos ejercicios: I+D, innovación, creación de empleo, inversiones medioambientales... Si el IS de esos años se presentó antes de junio de 2022, todavía puede aprovecharse la vía antigua. Pero si se presentó después, el reloj ya está corriendo.

Lo que no podemos olvidar...

Antes de dar por perdidas las deducciones no aplicadas, conviene revisar bien tus ejercicios anteriores.

  • Haz un inventario de las deducciones generadas y pendientes. Revisa tus informes de I+D, contratos bonificados o inversiones con derecho a incentivo. Puede que haya deducciones olvidadas que todavía puedan aplicarse.
  • Comprueba las fechas. Si la autoliquidación se presentó antes del 24 de junio de 2022, puedes usar el criterio antiguo. Si fue después, solo podrás hacerlo rectificando.
  • No esperes a que prescriba. Los cuatro años pasan rápido. Si tienes que presentar una rectificación, hazlo cuanto antes.
  • Documenta bien el motivo y la justificación de la deducción.
    Hacienda revisa especialmente las de I+D o innovación. Es importante conservar informes técnicos, certificaciones y pruebas de gasto.
  • Consulta antes de aplicar. Cada caso tiene matices, sobre todo en deducciones vinculadas a ejercicios irregulares o cierres fuera del año natural. Un asesor puede ayudarte a elegir la vía correcta y evitar errores formales.

El TEAC ha devuelto cierta coherencia al sistema. Las empresas que actuaron de buena fe, siguiendo las pautas anteriores de Hacienda, no perderán sus deducciones. Pero a partir de ahora, las reglas cambian: si se olvida aplicar un incentivo, solo podrá recuperarse rectificando la declaración original, y dentro de los plazos legales.

Es el momento de revisar tu histórico fiscal. A veces una deducción olvidada puede suponer miles de euros en ahorro... si todavía estás a tiempo de recuperarla.

Asesoría Coca - Asesoría Empresarial Madrid
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