El Gobierno recupera las medidas de vivienda con cambios que afectan a propietarios e inquilinos

El escenario normativo de la vivienda vuelve a cambiar

El escenario normativo de la vivienda ha vuelto a cambiar en cuestión de días. Los Reales Decretos-ley 26/2026 y 27/2026 quedaron derogados el pasado 2 de octubre y ahora el BOE publica dos nuevas normas que recuperan gran parte de aquellas medidas.

Para propietarios, arrendatarios, inversores y empresas vinculadas al sector resulta especialmente importante distinguir qué continúa, qué se modifica y desde cuándo debe aplicarse. Ahora corresponde a la Diputación Permanente del Congreso asumir las facultades previstas constitucionalmente durante este período. Por tanto, habrá que estar atentos a la convalidación de ambos textos.

El BOE de 7 de octubre de 2026 publica dos nuevas normas que vuelven a situar la vivienda, los alquileres y su fiscalidad en el centro de la actualidad legislativa:

  • Real Decreto-ley 28/2026, de 6 de octubre: sobre estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual.
  • Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre: reúne un paquete mucho más amplio de medidas sobre protección de los arrendatarios, fiscalidad, vivienda asequible, financiación y oferta residencial.

La publicación se produce apenas unos días después de un episodio poco habitual. Los Reales Decretos-ley 26/2026 y 27/2026, aprobados el 29 de septiembre, fueron derogados por acuerdo del Congreso de los Diputados el 2 de octubre.

Los nuevos textos recuperan una parte muy importante de aquellas medidas, aunque no de forma absolutamente idéntica. Hay ajustes en su alcance temporal, en algunas reglas transitorias y en determinados aspectos de su aplicación práctica. Por este motivo, quienes ya hubieran analizado los decretos anteriores no deberían limitarse a recuperar sus conclusiones: conviene revisar nuevamente cada supuesto.

Un calendario normativo especialmente accidentado

El primer elemento que debe tenerse claro es la secuencia de fechas. El Real Decreto-ley 26/2026 se publicó el 30 de septiembre y comenzó a desplegar efectos el 1 de octubre. El Real Decreto-ley 27/2026 se publicó el 1 de octubre y entró en vigor al día siguiente. El 2 de octubre, el Congreso acordó la derogación de ambos textos. Cinco días después, el BOE publica sus sustitutos.

  • El nuevo Real Decreto-ley 29/2026 entra en vigor, con carácter general, el 8 de octubre de 2026. Algunas de sus disposiciones, especialmente las tributarias, tienen no obstante fechas específicas de aplicación.
  • El Real Decreto-ley 28/2026 sigue un calendario distinto. Su entrada en vigor se retrasa expresamente hasta el 15 de noviembre de 2026.

Los alquileres de vivienda habitual ganan estabilidad

El Real Decreto-ley 28/2026 modifica nuevamente el artículo 10 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).

Una vez agotada la duración mínima del contrato, cinco años cuando el propietario sea persona física y siete cuando sea persona jurídica, la continuidad del arrendamiento pasa a ocupar una posición mucho más relevante. Si ninguna de las partes comunica válidamente su intención de poner fin al contrato, este podrá continuar mediante períodos sucesivos de cinco o siete años, según corresponda.

También se amplía el plazo con el que deberá actuar el propietario cuando pretenda evitar esa continuidad. El preaviso del arrendador pasa, con carácter general, a seis meses. El del arrendatario continúa siendo de dos meses. En determinados contratos próximos al vencimiento se contempla, no obstante, una regla transitoria que permite mantener el preaviso de cuatro meses.

La nueva norma introduce asimismo consecuencias económicas cuando es el arrendador quien decide no continuar el contrato en los supuestos previstos legalmente. Cuando proceda indemnización, deberá atenderse al importe más elevado entre doce mensualidades y una mensualidad por cada año de residencia del arrendatario.

No toda finalización del alquiler generará esta compensación. La ley recoge excepciones, entre ellas determinadas situaciones de necesidad de vivienda por el propietario o sus familiares, la inexistencia de residencia efectiva del arrendatario, la disponibilidad de otra vivienda adecuada o determinados supuestos en los que se haya ofrecido una alternativa contractual.

Atención: Antes de enviar una comunicación de no renovación resulta especialmente aconsejable comprobar la fecha exacta de firma del contrato, sus prórrogas anteriores, el vencimiento en curso y la fecha en que vaya a notificarse la decisión. Una comunicación formalmente correcta bajo el régimen anterior puede no serlo bajo el nuevo.

El nuevo RDL 28/2026 introduce además una precisión relevante frente al texto derogado. Las comunicaciones de no renovación realizadas válidamente antes de la publicación del nuevo decreto conservan su eficacia y no generan la nueva indemnización. La norma también regula expresamente qué ocurre con los contratos que ya estaban en tácita reconducción y con los que se encontraban dentro de un período de prórroga anterior.

Una prórroga extraordinaria de hasta dos años

El RDL 29/2026 recupera la posibilidad de que determinados arrendatarios soliciten una ampliación extraordinaria de su contrato. La medida afecta, entre otros supuestos, a contratos de vivienda habitual cuyo período de prórroga obligatoria termine antes del 31 de diciembre de 2028. La extensión podrá producirse por anualidades hasta alcanzar un máximo de dos años adicionales.

No se concede de manera automática. El arrendatario deberá solicitarla y encontrarse al corriente en el pago del alquiler. Además, deberá haber cumplido mensualmente sus obligaciones durante los ocho meses anteriores.

La coordinación con las nuevas prórrogas ordinarias del RDL 28/2026 evita que ambos mecanismos se acumulen indiscriminadamente.

Atención: Cuando un contrato se aproxime a su vencimiento no basta con consultar su fecha inicial. Hay que determinar en qué período contractual se encuentra y si resulta aplicable primero la prórroga ordinaria, la extraordinaria o alguna regla transitoria.

Límite extraordinario para determinadas actualizaciones de renta

Otra de las medidas que vuelve a incorporarse es el límite temporal a determinadas revisiones del alquiler. Hasta el 31 de diciembre de 2027, cuando la renta ya se encuentre por encima del límite máximo que resulte del sistema de índices de referencia, no podrá incrementarse.

En los restantes casos podrá aplicarse el acuerdo que alcancen las partes y, cuando no exista un nuevo pacto, el aumento no podrá superar el 2 %.

Paralelamente, el Índice de Referencia para la Actualización Anual de los Contratos de Arrendamiento de Vivienda, conocido como IRAV, se consolida como referencia máxima para determinadas actualizaciones.

El alquiler temporal queda mucho más delimitado

Uno de los ámbitos con mayores cambios es el alquiler de temporada. La norma no se limita a utilizar esa denominación: exige que exista una verdadera causa de temporalidad, identificable y acreditable.

Puede tratarse, por ejemplo, de un desplazamiento temporal desde la residencia habitual por motivos profesionales, académicos o de naturaleza semejante, pero la causa deberá existir realmente.

La duración deberá superar los treinta y un días y, como regla general, no podrá exceder de doce meses. Si la causa persiste, la duración podrá prolongarse en las condiciones previstas legalmente.

Cuando no exista justificación suficiente, se supere el límite temporal sin una razón acreditada o se produzcan determinados encadenamientos de contratos entre las mismas partes, el arrendamiento puede pasar a considerarse de vivienda habitual. La norma pretende impedir que el contrato temporal se utilice simplemente como una vía para eludir la regulación protectora del arrendamiento residencial.

Atención: Indicar en el encabezamiento de un documento que se trata de un "contrato de temporada" ya no resulta suficiente. La causa temporal debería quedar descrita y documentada.

Los alquileres por habitaciones también quedan sometidos a límites

La reforma incorpora expresamente el arrendamiento parcial de una vivienda a la regulación de la LAU. La calificación dependerá de la necesidad que se esté cubriendo. Un alquiler de habitación podrá ser habitual o temporal.

Se introduce además una limitación especialmente relevante para quienes arriendan una misma vivienda por estancias separadas. La suma de las rentas cobradas por las habitaciones no podrá utilizarse para superar los límites que resultarían del alquiler unitario de la vivienda en los supuestos previstos legalmente.

Nuevas obligaciones para propietarios e intermediarios

La reforma amplía también las garantías del inquilino. Entre otras cuestiones, se refuerzan las limitaciones para trasladarle determinados gastos de gestión inmobiliaria y formalización contractual. También se desarrollan reglas relativas a reparaciones, garantías adicionales, documentación escrita y constancia del estado de conservación de la vivienda.

Los anuncios de alquiler tendrán que incorporar determinada información cuando resulte aplicable, especialmente en zonas de mercado residencial tensionado. Entre otros datos podrá ser necesario identificar el índice de referencia, el límite legal de renta y la condición de gran tenedor.

Atención: Las inmobiliarias, administradores de fincas y propietarios que comercialicen directamente sus viviendas deberían adaptar modelos de anuncio y documentación contractual.

Mayor protección en caso de venta de la vivienda

El nuevo régimen amplía también la protección del arrendatario cuando una vivienda alquilada se transmite junto con otros activos o inmuebles. Si la vivienda es jurídicamente individualizable, deberán respetarse las nuevas reglas para determinar el precio imputable y ejercer los correspondientes derechos de adquisición preferente. Se limita, además, la posibilidad de anticipar la renuncia del arrendatario a determinados derechos de tanteo y retracto.

Atención: En operaciones de venta de edificios, lotes de activos o carteras inmobiliarias con viviendas arrendadas convendrá revisar individualmente cada contrato antes de formalizar la transmisión.

Suspensión de determinados desahucios hasta 2030

Se recuperan y prolongan determinadas medidas de protección de personas vulnerables sin alternativa habitacional. En determinadas circunstancias, la suspensión podrá alcanzar hasta el 31 de diciembre de 2030.

La aplicación concreta depende de quién promueva el procedimiento, de la situación de vulnerabilidad y de la actuación de la Administración competente.

También se introduce una intervención administrativa especialmente intensa en algunos procesos por impago. Cuando se acredite la vulnerabilidad, la Administración podrá disponer de un plazo de dos meses para proporcionar una alternativa habitacional o atender las cantidades necesarias en los términos previstos en la norma. Si transcurre ese plazo sin solución habitacional ni pago o consignación, la propia Administración puede quedar subrogada en la posición deudora mientras se mantengan las circunstancias legales.

Atención: Propietarios que estén tramitando actualmente procedimientos de desahucio deberían analizar inmediatamente si las nuevas reglas transitorias afectan a un lanzamiento ya señalado.

Incentivos fiscales mucho más amplios para propietarios

Uno de los bloques más relevantes es el relativo al IRPF. La norma establece un nuevo esquema de reducciones sobre el rendimiento neto positivo obtenido por el arrendamiento de viviendas. Ya no existe un único porcentaje que pueda aplicarse mecánicamente.

Las reducciones dependerán de factores como la evolución de la renta respecto del contrato anterior, la continuidad del inquilino, la situación de la vivienda en una zona tensionada, la edad del arrendatario, el carácter asequible del alquiler, la participación en determinados programas públicos o la realización de obras de rehabilitación. En algunos casos la reducción puede llegar al 100 %. También existen porcentajes intermedios del 95 %, 90 %, 85 %, 80 %, 70 %, 60 %, 50 %, 40 %, 30 %, 25 %, 20 % o 15 %, según la situación concreta.

Atención: Dos propietarios con viviendas similares pueden acabar aplicando reducciones fiscales muy diferentes. Será necesario conservar contratos anteriores, documentación de rentas, fecha de entrada del inquilino y, cuando proceda, acreditaciones relativas a rehabilitación, edad o programas públicos.

Regresa la deducción estatal para determinados inquilinos

Los contribuyentes con una base imponible inferior a 33.007,20 euros podrán acceder, si cumplen los requisitos, a una deducción estatal equivalente al 10 % de las cantidades satisfechas por el alquiler de su vivienda habitual. La base máxima alcanza los 11.630 euros cuando la base imponible no supera 23.007,20 euros. A partir de esa cifra y hasta el límite de 33.007,20 euros, la base de deducción se reduce progresivamente.

La medida deberá coordinarse con las deducciones autonómicas que pueda aplicar cada contribuyente.

Exención de determinadas ganancias al transmitir viviendas al sector público

La reforma introduce una ventaja fiscal para determinadas transmisiones de viviendas a entidades públicas dedicadas a promover o gestionar vivienda social y asequible. Cuando se cumplan las condiciones legales, determinadas ganancias patrimoniales podrán quedar exentas hasta el 31 de diciembre de 2027.

El régimen contempla una exención total hasta determinadas cuantías y una aplicación decreciente a medida que aumenta el valor de transmisión. Entre los requisitos se encuentran determinados límites económicos y circunstancias relacionadas con la desocupación anterior del inmueble.

Nace la Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa

La reforma no se limita a vivienda. El RDL 29/2026 crea también la denominada Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa. El régimen permite diferir la tributación de las ganancias y pérdidas obtenidas con determinados activos hasta que se produzca su disposición en los términos previstos en la norma.

Para ganancias atribuibles a aportaciones mantenidas durante más de cinco años se contempla una exclusión de gravamen del 100 % hasta un máximo conjunto de 10.000 euros por contribuyente y del 20 % para determinadas cantidades restantes. Las aportaciones pendientes de recuperación están igualmente sometidas a límites.

Nuevo Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo Financia Europa

También se crea una modalidad específica de seguro denominada SIALPFE. Su límite de aportación alcanza los 10.000 euros anuales, frente a los 5.000 euros establecidos para otros planes de ahorro a largo plazo. La ventaja fiscal exige el cumplimiento de un período mínimo y de las restantes condiciones fijadas legalmente.

Determinados alquileres de corta duración pasan a tributar al 10 % de IVA

A partir del 1 de diciembre de 2026, ciertos arrendamientos de apartamentos y viviendas amuebladas dejarán de estar exentos del IVA. La medida alcanza determinados arrendamientos de corta duración y aquellos en los que concurran servicios propios de la industria hotelera. El tipo aplicable será, en los supuestos regulados, el 10 %.

No significa, sin embargo, que desde diciembre todo alquiler de temporada vaya a pagar IVA. La delimitación depende de las características de la operación.

IVA reducido para determinadas reformas de viviendas destinadas al alquiler

El tipo reducido se amplía igualmente a determinadas obras de renovación y reparación efectuadas en viviendas destinadas al arrendamiento habitual. Entre otras condiciones, se exige una antigüedad mínima del inmueble y se limita el peso de los materiales aportados dentro del coste total de la operación.

Cambios en el IBI

Los municipios situados en zonas de mercado residencial tensionado podrán introducir, mediante su ordenanza fiscal, recargos específicos sobre determinados inmuebles. Los alojamientos turísticos podrán soportar un recargo de hasta el 50 % de la cuota líquida.

Ese porcentaje puede alcanzar el 100 % en determinados titulares con dos o más viviendas destinadas a uso turístico y el 150 % cuando se trate de cuatro o más. La reforma también regula nuevamente recargos aplicables a determinados inmuebles residenciales desocupados.

Nuevo tratamiento de determinados beneficios de las SOCIMI

La reforma modifica también la fiscalidad de las SOCIMI. Con carácter general, se establece un gravamen especial del 15 % sobre determinados beneficios del ejercicio que no sean distribuidos y procedan de rentas que no hayan tributado al tipo general ni estén dentro del correspondiente régimen de reinversión.

Cuando esos beneficios no distribuidos procedan del arrendamiento residencial, alojamientos turísticos, hospedaje o alquileres de corta duración incluidos por la norma, el gravamen especial será del 25 %.

Este último porcentaje puede reducirse en determinados casos cuando una parte muy significativa del parque de viviendas se destine a alquiler asequible y puede neutralizarse en los supuestos de reinversión previstos legalmente.

Nuevos coeficientes para la plusvalía municipal

Se modifican también los coeficientes máximos que pueden aplicarse para calcular la base imponible del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía Municipal). La escala depende del período de generación de la plusvalía, desde transmisiones realizadas antes de transcurrir un año hasta aquellas en las que han pasado veinte años o más.

Apoyo financiero para acceder a la primera vivienda

Otra medida destacada es el mecanismo denominado TU CASA. Está pensado como financiación complementaria para quienes compren su primera vivienda habitual hipotecada. El préstamo podrá cubrir el menor importe entre el 20 % del valor de la vivienda y 50.000 euros.

La norma prevé un tipo de interés del cero por ciento y ausencia de comisiones, aunque buena parte de las condiciones concretas deberán ser desarrolladas mediante acuerdo del Consejo de Ministros. Su gestión corresponderá al ICO.

Atención: La publicación del decreto no implica que las solicitudes puedan presentarse inmediatamente. Será necesario esperar al desarrollo operativo de la línea y a las condiciones que se aprueben.

Más recursos para vivienda asequible

El paquete incorpora igualmente medidas destinadas a incrementar el parque residencial asequible. Se regulan aportaciones de inmuebles públicos a CASA 47 y se articula un Fondo de Vivienda de Impacto Social.

También se prevén avales de hasta 2.000 millones de euros para determinadas actuaciones de promoción de vivienda social o asequible y una línea adicional de hasta 280 millones para proyectos vinculados a construcción industrializada. La propia norma establece asimismo una definición económica de vivienda asequible vinculada al esfuerzo de la unidad de convivencia respecto de la renta mediana municipal.

¿Qué ha cambiado respecto de los decretos derogados?

La comparación es importante porque los nuevos textos no se limitan a cambiar el número del Real Decreto-ley.

MateriaRDL 26/2026 y 27/2026 derogadosRDL 29/2026 y 28/2026 actuales
Situación jurídicaFueron publicados a finales de septiembre y comenzaron a producir efectos.Recuperan buena parte del contenido después de la derogación parlamentaria.
DerogaciónEl Congreso acordó dejarlos sin efecto el 2 de octubre de 2026.Son normas nuevas y deben superar su propio trámite de convalidación.
Estabilidad de los contratosEl RDL 27/2026 ya preveía prórrogas prolongadas, mayor preaviso e indemnización.El RDL 28/2026 mantiene el núcleo de la reforma, pero introduce ajustes transitorios y una entrada en vigor posterior.
Entrada en vigor de la reforma del art. 10 LAURDL 27/2026 entró en vigor el 2 de octubre.RDL 28/2026 no entra en vigor hasta el 15 de noviembre de 2026.
Comunicaciones anteriores de no renovaciónSe conservaban determinadas comunicaciones ya efectuadas.Se precisa que las realizadas válidamente antes de la publicación del nuevo RDL conservan su eficacia y no generan la nueva indemnización.
Tácita reconducciónEl anterior texto establecía reglas específicas y un período transitorio.El nuevo texto vuelve a ordenar estos contratos y vincula su aplicación al primer vencimiento posterior conforme a su propio régimen transitorio.
Coordinación de prórrogasEl RDL 27/2026 se coordinaba con el RDL 26/2026.El RDL 28/2026 se coordina ahora expresamente con la prórroga extraordinaria del RDL 29/2026.
Restricciones a compras inmobiliariasEl RDL 26/2026 establecía restricciones temporales.El RDL 29/2026 mantiene la medida pero extiende determinadas referencias temporales hasta el 31 de diciembre de 2030.
Protección frente a desahuciosSe establecía un régimen temporal de suspensión.El nuevo texto recupera el régimen y sitúa determinadas suspensiones hasta el 31 de diciembre de 2030.
Procedimientos ya iniciadosExistían reglas sobre procedimientos de lanzamiento.El RDL 29/2026 desarrolla expresamente su aplicación a determinadas ejecuciones en curso cuando todavía no se haya producido el lanzamiento.
Arrendamiento temporal y habitacionesEl RDL 26/2026 ya introducía una regulación específica.El RDL 29/2026 recupera la regulación con las referencias y coordinación normativa adaptadas al nuevo texto.
IRPF del alquilerEl RDL 26/2026 modificó el régimen de reducciones y deducciones.El RDL 29/2026 recupera el nuevo esquema fiscal y establece sus propios períodos transitorios.
IVA en alquileres de corta duraciónSe había previsto la modificación.Se recupera con efectos específicos desde el 1 de diciembre de 2026.
SOCIMISe introducía un tratamiento especial para beneficios no distribuidos.El nuevo texto mantiene un 15 % general y eleva al 25 % determinados beneficios no distribuidos vinculados al arrendamiento residencial, con reducciones por vivienda asequible.
Nuevos instrumentos financierosSe incorporaban instrumentos destinados a canalizar ahorro e inversión.El RDL 29/2026 mantiene y desarrolla la Cuenta Financia Europa y el SIALPFE.
Seguridad jurídicaLos anteriores textos quedaron derogados pocos días después.Los nuevos decretos incorporan expresamente reglas destinadas a cubrir la transición producida tras aquella derogación.

Los nuevos textos, por tanto, no deberían presentarse simplemente como una "reposición" de los anteriores. La mayor parte del diseño se mantiene, pero algunas fechas y reglas de transición han cambiado. El ejemplo más claro es el Real Decreto-ley 28/2026: mientras el anterior RDL 27/2026 entró en vigor al día siguiente de su publicación, el nuevo régimen sobre estabilidad contractual no empezará a aplicarse hasta el 15 de noviembre de 2026. También se amplía hasta el 31 de diciembre de 2030 el horizonte de determinadas restricciones y medidas de protección contenidas en el RDL 29/2026.

Una última cuestión que no debe olvidarse

Los nuevos reales decretos-ley están vigentes desde las fechas establecidas en cada uno de ellos, pero su continuidad no queda definitivamente asegurada por el mero hecho de haberse publicado en el BOE.

La Constitución exige que los reales decretos-ley sean sometidos a convalidación parlamentaria. Tras la disolución de las Cámaras y la convocatoria electoral, corresponde a la Diputación Permanente asumir las facultades previstas constitucionalmente durante este período. Por tanto, habrá que estar atentos a la convalidación de ambos textos.

Por ello, recomendamos analizar individualmente las decisiones que no admitan marcha atrás, especialmente renovaciones o finalizaciones de alquileres, operaciones inmobiliarias, contratos temporales, modificaciones de rentas y actuaciones fiscales vinculadas a las nuevas ventajas.

Nuestro despacho seguirá informando sobre la tramitación de estas normas y sobre cualquier criterio interpretativo o desarrollo reglamentario que pueda afectar a su aplicación. Pueden ponerse en contacto con este despacho profesional para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.

Un cordial saludo,

Real Decreto-ley 26/2026: el BOE publica el paquete de medidas urgentes en materia de vivienda

El Consejo de Ministros aprobó el 29 de septiembre de 2026 el Real Decreto-ley 26/2026, publicado en el BOE del día siguiente. La norma se ampara en la situación de emergencia habitacional descrita en su exposición de motivos, que alude a la insuficiencia de oferta de vivienda asequible, al peso creciente del alquiler en la renta de los hogares y al uso de fórmulas contractuales, como el alquiler de temporada o por habitaciones, para cubrir necesidades permanentes de vivienda. Con este fundamento, el Gobierno adopta un paquete de medidas civiles, procesales, fiscales y financieras.

La norma tiene una extensión considerable. Se estructura en seis títulos, veinte artículos, dos disposiciones adicionales, dos transitorias, una derogatoria y once finales, y modifica, entre otras, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), la Ley 12/2023 por el derecho a la vivienda, la Ley de Enjuiciamiento Civil, las leyes del IRPF y del IVA, el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, la Ley de SOCIMI, la Ley 5/2019 de contratos de crédito inmobiliario y la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores.

El texto enlaza, además, con el Real Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias económicas y sociales de la Guerra de Irán, que ya había previsto una prórroga extraordinaria de los contratos de alquiler. Su disposición transitoria primera regula específicamente el tratamiento de las solicitudes de prórroga formuladas al amparo de aquella norma.

2. CONTENIDO Y MODIFICACIONES

2.1. Prórroga extraordinaria de los contratos y tope a la actualización de rentas

La prórroga extraordinaria de hasta dos años se regula en la disposición final quinta del Real Decreto-ley. Sus elementos son los siguientes:

  • Contratos afectados: arrendamientos de vivienda habitual sujetos a la LAU vigentes el 1 de octubre de 2026 en los que, antes del 31 de diciembre de 2028, finalice el periodo de prórroga obligatoria (artículo 9.1 LAU), el de prórroga tácita (artículos 10.1 y 10.2 LAU) o el de tácita reconducción del artículo 1566 del Código Civil.
  • Requisitos del arrendatario: debe solicitarla y encontrarse al corriente del pago de la renta, habiéndolo estado mensualmente durante los ocho meses anteriores.
  • Duración y contenido: plazos anuales hasta un máximo de dos años adicionales, manteniéndose los términos y condiciones del contrato en vigor. La solicitud debe ser aceptada obligatoriamente por el arrendador.
  • Excepciones: que las partes hayan fijado otros términos por acuerdo; que se haya suscrito un nuevo contrato; que el arrendador haya comunicado, en los plazos y condiciones del artículo 9.3 LAU, la necesidad de ocupar la vivienda para sí o para sus familiares, aunque esa facultad no se hubiera previsto en el contrato, siempre que concurra causa real y acreditada; o que las partes acuerden una renovación o un nuevo contrato con una renta al menos un 5 % inferior a la vigente.
  • Compatibilidad: es incompatible con la prórroga del artículo 10.3 LAU (zonas tensionadas), que se aplica con carácter preferente.

La disposición transitoria primera dispone que las solicitudes de prórroga formuladas durante la vigencia del Real Decreto-ley 8/2026 se tienen por válidamente formuladas sin necesidad de nueva comunicación. Agotada esa prórroga, una nueva solicitud deberá ajustarse al régimen del Real Decreto-ley 26/2026.

La disposición final sexta establece, además, una limitación extraordinaria de la actualización anual de la renta para las anualidades que se cumplan entre el 1 de octubre de 2026 y el 31 de diciembre de 2027: si la renta supera el límite máximo del sistema estatal de índices de precios de referencia, no procede incremento alguno; en los demás casos, el incremento será el que pacten de nuevo las partes y, en defecto de nuevo pacto, no podrá superar el 2 %.

  • Atención. La limitación de la actualización opera sobre todos los contratos de vivienda sujetos a la LAU, con independencia de quién sea el arrendador. Conviene revisar las actualizaciones previstas para los próximos meses antes de comunicarlas al arrendatario.

2.2. Reforma de la LAU: vivienda temporal y alquiler por habitaciones

El artículo 3 reforma la LAU para someter los arrendamientos temporales y por habitaciones al título II de la ley (arrendamientos de vivienda), de modo que dejan de tener la consideración de arrendamientos para uso distinto del de vivienda. Los puntos principales son:

  • Definiciones (art. 2 LAU): el arrendamiento de vivienda habitual incluye expresamente el arrendamiento parcial de una habitación o estancia. El arrendamiento de vivienda temporal es el que cubre la necesidad de vivienda del arrendatario cuando está temporalmente desplazado de su domicilio habitual por causa justificada y acreditable. El artículo 3.2 excluye del uso distinto de vivienda los contratos que tengan por objeto el alojamiento u hospedaje de personas.
  • Causa de temporalidad (art. 7.2 LAU): el contrato debe expresar la causa del desplazamiento, que ha de ser real y acreditable, y la carga de la prueba corresponde al arrendador. Si falta, el contrato se rige por las normas del arrendamiento de vivienda habitual con efectos retroactivos a su formalización.
  • Duración (nuevo art. 9 bis LAU): superior a 31 días y, como regla general, no superior a doce meses, prórrogas incluidas, salvo que subsista la causa. Si se superan los doce meses sin justificación, o se suceden más de dos contratos temporales consecutivos entre las mismas partes y sobre la misma vivienda, el primero se entiende celebrado como arrendamiento de vivienda habitual, con su plazo mínimo y régimen de prórrogas.
  • Desistimiento (art. 11 LAU): en la vivienda temporal, el arrendatario puede desistir transcurrido un mes, con diez días de preaviso, sin indemnización.
  • Rentas: en contratos temporales sucesivos sobre la misma vivienda, la renta no puede crecer por encima del IRAV. En el alquiler por habitaciones, la suma de las rentas simultáneas no puede exceder la renta del contrato de la vivienda completa; en zonas tensionadas se aplican, además, los límites de los apartados 6, 7 y 8 del artículo 17 LAU.
  • Garantía adicional y conservación: en los temporales, la garantía adicional a la fianza no puede superar una mensualidad. El arrendador debe conservar la vivienda y asumir las pequeñas reparaciones; si no responde en cinco días hábiles, el arrendatario puede repararlas y descontar su importe de la renta (nuevo art. 21 bis LAU).
  • Exclusiones (art. 5 LAU): quedan fuera de la LAU las cesiones turísticas sujetas a su normativa sectorial, cuya duración máxima no podrá superar en ningún caso 31 días, y las cesiones de habitaciones por entidades del tercer sector en programas de acogida sin ánimo de lucro.

Régimen transitorio (nueva DT 8.ª LAU): los contratos de temporada o de vivienda temporal celebrados antes del 1 de octubre de 2026 conservan su régimen de uso distinto del de vivienda hasta la finalización del plazo pactado, momento en que quedan extinguidos sin posibilidad de prórroga. El contrato temporal que se renueve se regirá ya por el nuevo régimen.

La nueva disposición adicional duodécima de la LAU aclara que estas previsiones se entienden sin perjuicio de la normativa que dicten las comunidades autónomas con derecho civil propio, como Cataluña, o en ejercicio de sus competencias en materia de vivienda.

2.3. Reforma de la LAU: otras obligaciones del arrendador

La reforma de la LAU alcanza también a los contratos de vivienda habitual en aspectos de gran relevancia práctica:

  • Actualización de la renta (art. 18.1 LAU): en defecto de pacto expreso no se aplicará actualización. Si se pacta un mecanismo sin detallar el índice, se aplica el IRAV. En todo caso, el incremento no podrá exceder de la variación del IRAV.
  • Gastos y tributos (art. 20 LAU): los tributos asociados a la vivienda no pueden repercutirse al arrendatario, salvo que este sea el obligado tributario; en edificios que no estén en propiedad horizontal no se pueden imputar gastos de comunidad. Los gastos de gestión inmobiliaria y de formalización, incluidos los de novación o renovación, no pueden repercutirse bajo ningún concepto, y cualquier servicio no esencial exige solicitud expresa y escrita del arrendatario.
  • Garantías (art. 36.5 LAU): no puede exigirse la contratación de seguros de impago u otras coberturas análogas. La garantía adicional no puede superar dos mensualidades en contratos de hasta cinco años (siete si el arrendador es persona jurídica).
  • Reparaciones (nuevo art. 21.5 LAU): ante daños que afecten a la habitabilidad, la seguridad o la salubridad, el arrendatario puede requerir la reparación adjuntando un presupuesto razonable. Si el arrendador no responde en quince días naturales o se niega injustificadamente, el arrendatario puede ejecutar las obras y descontar su importe de las rentas futuras.
  • Derecho de adquisición preferente (art. 25 LAU): el tanteo y el retracto no decaen en las ventas conjuntas de la vivienda con otros inmuebles o activos. La notificación y la escritura deben expresar el precio imputado a la vivienda y los criterios objetivos de su cálculo, preferentemente el valor de referencia catastral. La legislación autonómica podrá atribuir un derecho subsidiario a la Administración sobre la totalidad del inmueble, y la renuncia a este derecho ya no puede pactarse.
  • Documento de finalización (art. 36.7 LAU): al término del contrato, las partes deben documentar el estado de la vivienda. Si no se firma o no refleja desperfectos, se presume que se entregó en estado adecuado.
  • Formalización por escrito (art. 37 LAU) obligatoria a instancia del arrendatario, y nueva causa de resolución cuando la vivienda deje de destinarse de forma primordial a la necesidad de vivienda del arrendatario (art. 27.2.f LAU).
  • Plataformas de alquiler de corta duración: el nuevo título V de la LAU establece el régimen sancionador vinculado a la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos y al Reglamento (UE) 2024/1028, con multas de 100.000 euros (leves), 500.000 euros ampliables al 1 % del volumen de negocio (graves) y un millón de euros ampliable al 2 % (muy graves).

2.4. Zonas tensionadas y concepto de gran tenedor

El artículo 17 LAU mantiene la contención de rentas en zonas de mercado residencial tensionado. En esas zonas, el nuevo contrato no puede superar la última renta de los cinco años anteriores, y solo cabe un incremento de hasta el 10 % en supuestos tasados, como rehabilitación, mejora energética o de accesibilidad, o contratos de diez o más años. Para los grandes tenedores, rige el límite del índice de referencia, que la resolución de declaración de la zona puede extender a las viviendas no alquiladas en los últimos cinco años. En ningún caso pueden repercutirse al arrendatario conceptos nuevos que no figurasen en el contrato anterior.

El artículo 4 modifica la definición de gran tenedor de la Ley 12/2023: titular de más de diez inmuebles urbanos de uso residencial o de más de 1.500 m² construidos de uso residencial, excluidos garajes y trasteros, con posibilidad de rebajar el umbral a cinco inmuebles en zonas tensionadas. Como novedades, la condición se acredita mediante certificación del Registro de la Propiedad y, cuando una finca registral comprenda varias unidades de uso residencial, cada una computa como inmueble independiente, aunque no exista división horizontal inscrita.

2.5. Limitación de adquisiciones de vivienda con fines especulativos

El artículo 1 establece, desde el 1 de octubre de 2026 y hasta el 31 de diciembre de 2028, una limitación a la adquisición de viviendas por toda entidad, con o sin personalidad jurídica, que incluya en su objeto social la adquisición de inmuebles, cuando la adquisición se realice a título gratuito o a título oneroso por un precio inferior al 70 % de su valor de tasación de mercado. Afecta tanto a viviendas en uso como a viviendas de obra nueva con certificado de fin de obra.

La limitación no se aplica cuando la adquisición se destine a vivienda habitual a precio asequible o social durante un mínimo de cinco años, a residencias sociosanitarias, a residencias de colectivos vulnerables gestionadas por entidades del tercer sector o a la protección de víctimas de violencia de género. Tampoco se aplica a las entidades adheridas a un Código de Buenas Prácticas acordado con la autoridad de vivienda, condición que se entiende cumplida por el sector público de vivienda. Quedan también al margen las transmisiones ya elevadas a escritura pública antes del 1 de octubre, aunque no estén inscritas, y las adquisiciones derivadas de ejecuciones judiciales o hipotecarias.

  • Atención. El precepto emplea la expresión «tendrá limitada», sin precisar el alcance de la limitación ni sus consecuencias, y la exposición de motivos describe el ámbito subjetivo en términos no del todo coincidentes con el articulado. Hasta que exista criterio registral o notarial, recomendamos analizar caso por caso cualquier operación de compra por debajo del 70 % del valor de tasación.

2.6. Desahucios, lanzamientos y ejecuciones hipotecarias

El artículo 2 extiende hasta el 31 de diciembre de 2030 la protección frente a desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional, con dos regímenes diferenciados:

  • Demandantes con perfil especulativo (art. 2.1): cuando el demandante sea una entidad dedicada a adquirir inmuebles o carteras de préstamos impagados por un precio claramente inferior a su valor de tasación, y el demandado sea vulnerable y carezca de alternativa, el tribunal suspenderá el proceso por auto, incluso si ya hay sentencia o lanzamiento acordado no ejecutado.
  • Resto de demandantes (art. 2.2): el tribunal requerirá informe a la administración autonómica competente y, si no ofrece alternativa, suspenderá el proceso. La suspensión se revisa cada doce meses y se alza, entre otros supuestos, a los tres años. La administración debe compensar al demandante persona física, o persona jurídica dedicada al alquiler asequible o social, como máximo por la renta dejada de percibir y los suministros impagados. No procede la suspensión cuando deba prevalecer la vulnerabilidad del demandante, ni prevalece la vulnerabilidad económica del demandado frente a personas físicas titulares de dos o menos viviendas.

El artículo 5 introduce en la LEC (nuevo art. 22.6) una enervación extraordinaria a cargo de la Administración en los desahucios por impago de arrendatarios vulnerables. Si la administración no ofrece alternativa habitacional en el plazo improrrogable de dos meses, durante el cual se suspende el procedimiento, debe pagar o consignar la totalidad de lo adeudado. De no hacerlo, queda subrogada automáticamente en la posición deudora del arrendatario y no habrá lanzamiento, manteniéndose el contrato mientras subsista la vulnerabilidad. Esta enervación no computa a efectos de la enervación ordinaria.

En las ejecuciones hipotecarias, la demanda deberá indicar si el inmueble es la vivienda habitual del deudor y si el ejecutante es gran tenedor, acreditando lo contrario mediante certificación registral (art. 685.2 LEC). Por su parte, la disposición transitoria segunda aplica ambos regímenes a las ejecuciones en curso en las que no se haya practicado el lanzamiento, aunque la suspensión anterior se hubiera agotado.

La disposición final primera añade un artículo 25 bis a la Ley 5/2019, de contratos de crédito inmobiliario, en transposición parcial de la Directiva (UE) 2021/2167. En la cesión de créditos, el deudor conserva frente al cesionario todas sus excepciones, incluida la compensación. Se prohíbe ceder préstamos vencidos de deudores acogidos al Real Decreto-ley 6/2012, y si el deudor acredita en seis meses que reúne sus requisitos, el cedente deberá readquirir el préstamo por el mismo precio. Se aplica a las cesiones realizadas desde el 1 de octubre de 2026.

2.7. Medidas fiscales en el IRPF

Deducción estatal por alquiler de vivienda habitual

Se crea una deducción del 10 % de las cantidades satisfechas por el alquiler de la vivienda habitual para contribuyentes con base imponible inferior a 33.007,20 euros. La base máxima es de 11.630 euros si la base imponible no supera 23.007,20 euros y se reduce linealmente hasta anularse en 33.007,20 euros, por lo que la deducción máxima es de 1.163 euros. Se exige que, durante al menos la mitad del periodo impositivo, ni el contribuyente ni su unidad familiar sean titulares de otra vivienda a menos de 50 km, y es incompatible con la deducción transitoria para contratos anteriores a 2015 respecto de la misma vivienda y periodo.

Nuevo sistema de reducciones del rendimiento del alquiler de vivienda

Se reformula el artículo 23.2 LIRPF para vincular la reducción a la evolución de la renta y a la condición de no gran tenedor del arrendador. En nuevos contratos sobre viviendas ya alquiladas, la reducción es del 100 % al 70 % si se rebaja la renta más de un 5 %, del 50 % si no se incrementa y del 40 % al 15 % si se incrementa, según la intensidad de la subida. Para viviendas que se alquilan por primera vez, la reducción oscila entre el 100 % y el 50 % en función del índice de referencia, la zona tensionada y la edad del arrendatario, entre 18 y 35 años. Existen reducciones del 70 % para el alquiler social y del 60 % para las viviendas rehabilitadas, y del 80 % durante la prórroga tácita cuando la renta no exceda del índice de referencia.

Según la disposición transitoria trigésima octava, el nuevo sistema se aplica a los contratos celebrados a partir del 1 de diciembre de 2026. Los contratos celebrados entre la entrada en vigor de la Ley 12/2023 y esa fecha mantienen la reducción vigente a 31 de diciembre de 2025, y los anteriores, la vigente a 31 de diciembre de 2021. Las reducciones no se aplican a los contratos que incumplan los límites de renta del artículo 17.6 LAU, ni a los rendimientos regularizados en un procedimiento de comprobación.

Imputación de rentas inmobiliarias y operaciones vinculadas

Para 2026 se mantiene el porcentaje del 1,1 % en los mismos términos. A partir de 2027, la imputación de rentas de inmuebles no arrendados ni afectos a actividades económicas pasa a ser progresiva sobre la suma de los valores catastrales del contribuyente: 1,1 % hasta 100.000 euros, 1,5 % hasta 500.000 euros, 2 % hasta 1.000.000 euros y 3 % en adelante. También desde 2027, en el alquiler a familiares hasta el tercer grado, el rendimiento neto mínimo se calculará aplicando al valor catastral el porcentaje medio efectivo de imputación del contribuyente.

Exención por venta de viviendas vacías al sector público

Queda exenta la ganancia patrimonial por la transmisión onerosa de una vivienda a entes y sociedades públicas de vivienda social y asequible realizada entre el 1 de octubre de 2026 y el 31 de diciembre de 2027, siempre que el valor de transmisión sea inferior a 800.000 euros. La exención es total hasta 200.000 euros y decreciente hasta 800.000 euros, y la parte no exenta puede quedar exenta por reinversión en una Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa Reinversión (véase el apartado 2.12). Es requisito ineludible que la vivienda haya estado desocupada de forma continuada y sin causa justificada durante los dos años anteriores.

2.8. Impuesto sobre el Valor Añadido

Con efectos desde el 1 de diciembre de 2026, se introducen tres cambios en la Ley del IVA:

  • Arrendamientos turísticos al 10 %: dejan de estar exentos, y tributan al tipo reducido del 10 %, los arrendamientos de apartamentos o viviendas amueblados en los que el arrendador preste servicios propios de la industria hotelera o cuya duración a favor de un mismo arrendatario no supere las 30 noches. Se mantiene la exención si la vivienda es la residencia habitual del arrendador.
  • Tipo superreducido del 4 %: se aplica a las entregas por promotores de viviendas de protección oficial de régimen especial o de promoción pública y de viviendas protegidas con calificación permanente o indefinida, con hasta dos plazas de garaje y anexos. También a las viviendas adquiridas por entidades acogidas al régimen especial de arrendamiento de viviendas del Impuesto sobre Sociedades con bonificación del artículo 49 LIS, previa comunicación al vendedor.
  • Obras de renovación y reparación al 10 %: el tipo reducido se extiende a las comunidades de propietarios y a las viviendas destinadas al alquiler como vivienda habitual, cualquiera que sea el arrendador, siempre que el pago se realice por medios bancarios o electrónicos.

2.9. Tributos locales

Impuesto sobre Bienes Inmuebles. Con efectos para los periodos impositivos que se inicien a partir de la entrada en vigor, es decir, desde 2027, los ayuntamientos podrán exigir, mediante ordenanza fiscal:

  • Recargos sobre viviendas desocupadas con carácter permanente (más de dos años sin causa justificada). Estos recargos pueden alcanzar el 50 %, el 100 % o más de la cuota líquida en función del periodo de desocupación, del número de inmuebles del titular y de si el municipio está en zona tensionada. Se enumeran las causas justificadas, entre ellas el traslado laboral, las obras, los litigios, la segunda residencia hasta cuatro años y la oferta en venta o alquiler en condiciones de mercado.
  • Recargos sobre alojamientos de uso turístico en municipios de zonas tensionadas: hasta el 50 % de la cuota, el 100 % para titulares de dos o más y el 150 % para titulares de cuatro o más.

Plusvalía municipal (IIVTNU). Desde el 1 de diciembre de 2026 se actualizan los coeficientes máximos aplicables sobre el valor catastral del suelo según el periodo de generación, que oscilan entre 0,11 y 0,30.

2.10. Régimen de las SOCIMI

Para los periodos impositivos iniciados a partir del 1 de enero de 2026 que no hubieran concluido el 1 de octubre, el gravamen especial sobre beneficios no distribuidos pasa a ser del 25 % cuando procedan del arrendamiento de viviendas o de cualquier cesión de uso de inmuebles residenciales, incluidos los turísticos. Para el resto de rentas se mantiene el 15 %.

El gravamen se reduce un 50 % si las viviendas destinadas a alquiler asequible representan más del 80 % del parque en alquiler, y un 100 % si, además, el beneficio no distribuido se reinvierte en tres años en ese tipo de vivienda. El umbral se aplica de forma escalonada: más del 60 % para los periodos de 2026 y más del 70 % para los de 2027. El gravamen se devenga con el acuerdo de aplicación del resultado y se autoliquida en dos meses.

2.11. Parque público, promoción asequible y financiación del acceso

  • Concepto de vivienda asequible (art. 14): aquella cuyo precio de venta o alquiler, con todos sus gastos, no supera el 30 % de la renta mediana de la unidad de convivencia del municipio.
  • CASA 47: las viviendas que enajene la Entidad, o que se promuevan en suelos enajenados por ella, quedan sujetas a un precio máximo que se extiende a las sucesivas transmisiones y se inscribe en el Registro. Además, se regula la aportación masiva a CASA 47 de inmuebles del Estado y de la Seguridad Social.
  • Promoción asequible: se crea el Fondo de Vivienda de Impacto Social y se refuerza la línea de avales ICO hasta 2.000 millones de euros para la promoción de alquiler social o asequible. Se crea también una línea de avales de 280 millones de euros para pymes de construcción industrializada, cuyos componentes podrán ser objeto de hipoteca mobiliaria.
  • Línea TU CASA (art. 19): préstamos ICO complementarios a la hipoteca para la primera vivienda habitual, por el menor entre el 20 % del valor y 50.000 euros, al 0 % y sin comisiones, con carencia. Las viviendas financiadas quedan sujetas permanentemente a un precio máximo de transmisión, igual al de adquisición actualizado con el IPC, con constancia registral. Beneficiarios, límites e importe se fijarán por Acuerdo del Consejo de Ministros.
  • Se habilita al Gobierno para regular en seis meses la certificación de los proveedores sociales de vivienda asequible y de las cooperativas.

2.12. Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa y SIALP Financia Europa

El título VI incorpora a la Ley 6/2023 un nuevo título XI que regula un producto de ahorro con régimen fiscal propio en el IRPF (nuevo art. 95 ter LIRPF):

  • Producto: cuenta de valores con subcuenta operativa, de titularidad única e intransmisible y con un máximo de una por contribuyente, ofrecida por entidades de crédito y empresas de servicios de inversión. Admite aportaciones solo en dinero, con un límite de 150.000 euros de aportaciones pendientes de recuperación. No admite financiación ni derivados.
  • Activos elegibles: acciones cotizadas de sociedades del Espacio Económico Europeo (EEE), excluidas las SOCIMI, e IIC inscritas en un nuevo Registro de la CNMV. Estas deben invertir al menos el 70 % en el EEE y el 50 % en renta variable, con al menos un 35 % en renta variable del EEE, y quedan excluidas las SICAV.
  • Fiscalidad: las ganancias se difieren hasta la disposición. En la parte atribuible a aportaciones con más de cinco años de antigüedad, quedan excluidas de gravamen al 100 % hasta 10.000 euros por contribuyente y al 20 % en el exceso.
  • Modalidad Reinversión: para reinvertir el importe de ventas de vivienda acogidas a la exención del apartado 2.7, con un límite de 800.000 euros y solo con la exclusión del 20 %.
  • SIALP Financia Europa: nuevo seguro de ahorro a largo plazo con aportaciones de hasta 10.000 euros anuales y al menos un 30 % en renta variable.

La comercialización de ambos productos queda condicionada a la aprobación de las órdenes ministeriales de información tributaria. Las IIC solo podrán incorporarse una vez inscritas en el Registro de IIC Elegibles, que la CNMV deberá crear en cuatro meses.

3. ANÁLISIS Y REPERCUSIONES

Un cambio de modelo para el alquiler temporal

La reforma más estructural es la integración de los arrendamientos temporales y por habitaciones en el régimen de vivienda de la LAU. La combinación de causa acreditable, carga de la prueba sobre el arrendador, efecto retroactivo y conversión automática en vivienda habitual tras dos renovaciones reduce drásticamente el margen de uso de estas fórmulas. En la práctica, ya no servirán para eludir el plazo mínimo de cinco o siete años ni la contención de rentas. Los contratos vigentes conservan su régimen, pero se extinguen a su vencimiento sin prórroga, por lo que es preciso planificar ahora su finalización o su reconversión.

Menor margen de gestión para el arrendador de vivienda habitual

El conjunto de medidas limita la rentabilidad y la flexibilidad del arrendador. Destacan la prórroga extraordinaria, el tope del 2 %, la supresión de la actualización en defecto de pacto, la prohibición de repercutir tributos y de exigir seguros de impago, y la facultad del inquilino de ejecutar reparaciones y descontarlas. En sentido contrario, la enervación extraordinaria a cargo de la Administración y el régimen de compensación de los desahucios suspendidos ofrecen al pequeño propietario una vía de cobro que antes no existía, aunque su eficacia dependerá de la respuesta de cada comunidad autónoma.

Un incentivo fiscal condicionado a la moderación de rentas

El nuevo artículo 23.2 LIRPF convierte la reducción por alquiler en un instrumento de política de precios, ya que la reducción es tanto mayor cuanto más se modera la renta respecto del contrato anterior. Para el propietario particular, la fecha del 1 de diciembre de 2026 es relevante: un contrato celebrado antes de esa fecha conserva el régimen anterior durante toda su vigencia. Conviene simular ambos escenarios antes de firmar nuevos contratos en las próximas semanas.

Inversores institucionales, SOCIMI y operadores turísticos

Los inversores profesionales concentran buena parte del impacto: la limitación de compras por debajo del 70 % del valor de tasación, la suspensión de desahucios sin compensación cuando el demandante tenga perfil especulativo, el gravamen del 25 % para las SOCIMI residenciales, el recargo de IBI para titulares de varias viviendas vacías y la protección del deudor en la cesión de carteras de crédito. Los operadores de pisos turísticos afrontan, por su parte, el paso del régimen de exención al IVA del 10 % desde diciembre, con repercusión en precios, facturación y liquidación, y los posibles recargos de IBI en zonas tensionadas.

Carácter provisional de la norma y cuestiones interpretativas

Como todo real decreto-ley, la norma debe someterse a la convalidación o derogación del Congreso de los Diputados en el plazo de treinta días desde su promulgación (artículo 86 de la Constitución). Durante ese periodo, sus previsiones despliegan plenos efectos, pero con carácter provisional. Ello aconseja prudencia en la adopción de decisiones difícilmente reversibles.

Algunas previsiones presentan, además, dudas interpretativas que exigirán criterio administrativo o judicial. Entre ellas, el alcance de la «limitación» del artículo 1, cuyo ámbito subjetivo se describe de forma distinta en la exposición de motivos y en el articulado. También los plazos de la línea TU CASA, ya que el artículo 19 alude a préstamos «hasta 10 años» con carencia igual al plazo de la hipoteca y un máximo de 30 años. Por último, la aplicación temporal de la nueva deducción por alquiler al ejercicio 2026 y la coordinación entre la prórroga extraordinaria y la nueva redacción de los artículos 9 y 10 LAU.

4. CUADRO RESUMEN

MedidaNormaContenido esencialEfectos
Prórroga extraordinariaDF 5.ªHasta 2 años a solicitud del inquilino; contratos que finalicen antes del 31/12/202801/10/2026
Tope a la actualización de rentaDF 6.ª0 % si la renta supera el índice; 2 % máximo sin nuevo pactoHasta 31/12/2027
Vivienda temporal y habitacionesArt. 3 (LAU)Causa acreditable; 31 días a 12 meses; conversión en habitual; suma de rentas limitada01/10/2026 (DT 8.ª)
Otras reformas de la LAUArt. 3 (LAU)Actualización por IRAV, tributos no repercutibles, sin seguros de impago, tanteo en ventas en bloque01/10/2026
Gran tenedorArt. 4 (Ley 12/2023)Acreditación registral; cada unidad residencial computa01/10/2026
Compras por debajo del 70 % del valorArt. 1Limitación para entidades con objeto inmobiliario, con excepcionesHasta 31/12/2028
Desahucios de personas vulnerablesArt. 2 y 5 (LEC)Suspensión, compensación y enervación extraordinaria por la AdministraciónHasta 31/12/2030
Deducción por alquiler (IRPF)Art. 610 % para base imponible inferior a 33.007,20 euros; máximo 1.163 eurosDesde la entrada en vigor
Reducción por alquiler (IRPF)Art. 6 y DT 38.ªEscala del 15 % al 100 % según la evolución de la rentaContratos desde 01/12/2026
Imputación de rentas progresivaArt. 6Del 1,1 % al 3 % según la suma de valores catastrales01/01/2027
IVA del 10 % turístico y del 4 % protegidaArt. 7Alquileres de hasta 30 noches o con servicios; VPO y vivienda con calificación permanente01/12/2026
Recargos de IBIArt. 8Viviendas vacías y turísticas, mediante ordenanzaPeriodos desde 2027
SOCIMIArt. 9Gravamen del 25 % sobre beneficios retenidos del alquiler residencialPeriodos iniciados en 2026
Línea TU CASAArt. 19Préstamo del 20 % (máximo 50.000 euros) al 0 %; precio máximo de reventaPendiente de Acuerdo CM
Cuenta Financia EuropaArt. 20 y art. 6Hasta 150.000 euros; exención de ganancias tras 5 añosPendiente de orden ministerial
Cesión de créditos hipotecariosDF 1.ªDefensas del deudor y readquisición obligatoriaCesiones desde 01/10/2026

5. ENTRADA EN VIGOR Y CONVALIDACIÓN

El Real Decreto-ley 26/2026 entra en vigor, con carácter general, el 1 de octubre de 2026, día siguiente al de su publicación en el BOE (disposición final undécima). Existen, no obstante, fechas de efectos diferenciadas:

  • 1 de enero de 2026: imputación de rentas al 1,1 % (DA 55.ª LIRPF) y gravamen especial de las SOCIMI para los periodos no concluidos.
  • 1 de diciembre de 2026: modificaciones del IVA, nuevos coeficientes de plusvalía municipal y fecha de referencia para el nuevo sistema de reducciones del IRPF.
  • 1 de enero de 2027: imputación de rentas progresiva y rendimiento mínimo en alquileres a familiares.
  • Pendiente de desarrollo: comercialización de la Cuenta Financia Europa y del SIALP Financia Europa (órdenes ministeriales) y condiciones de la línea TU CASA (Acuerdo del Consejo de Ministros).

Como real decreto-ley, la norma debe ser convalidada o derogada por el Congreso de los Diputados en el plazo de treinta días desde su promulgación (artículo 86 de la Constitución). Hasta ese pronunciamiento, sus previsiones despliegan efectos con carácter provisional.

6. RECOMENDACIONES

A la vista del contenido de la norma, recomendamos a nuestros clientes:

  • Propietarios de viviendas en alquiler: identificar los contratos cuyo vencimiento se produzca antes del 31 de diciembre de 2028 y verificar si el inquilino puede solicitar la prórroga extraordinaria. Revisar las actualizaciones de renta de los próximos meses conforme al tope del 2 % y al índice de referencia, y adaptar los modelos de contrato a la nueva redacción de la LAU: gastos, tributos, garantías, seguros y documento de finalización.
  • Arrendadores de temporada o por habitaciones: revisar la cartera de contratos vigentes, documentar la causa de temporalidad de los nuevos contratos y planificar el tratamiento de los contratos que venzan, que se extinguirán sin prórroga. Comprobar también la suma de rentas en el alquiler por habitaciones.
  • Nuevos contratos de vivienda habitual: valorar si conviene formalizarlos antes o después del 1 de diciembre de 2026, a la vista del régimen de reducciones del IRPF aplicable en cada caso.
  • Operadores de viviendas turísticas: preparar la adaptación de precios, facturación y liquidación del IVA al 10 % desde el 1 de diciembre de 2026 y seguir la tramitación de las ordenanzas municipales de IBI.
  • Fondos, SOCIMI y sociedades inmobiliarias: revisar las operaciones de adquisición en curso a la luz del artículo 1, cuantificar el impacto del gravamen del 25 % en el ejercicio 2026, analizar la conveniencia de adherirse a un Código de Buenas Prácticas y revisar los procedimientos de desahucio y las cesiones de carteras de crédito en curso.
  • Tenedores de viviendas vacías: valorar la exención por venta a entes públicos de vivienda hasta el 31 de diciembre de 2027 y preparar la acreditación de causas justificadas frente a futuros recargos de IBI.
  • Con carácter general: seguir la tramitación parlamentaria de la norma antes de adoptar decisiones difícilmente reversibles, y conservar la documentación acreditativa de cualquier comunicación realizada durante este periodo.

Nuevas obligaciones sobre envases qué deben revisar las empresas

Desde el pasado 12 de agosto de 2026 comenzó a aplicarse con carácter general el nuevo Reglamento europeo de envases y residuos de envases. La norma no afecta únicamente a fabricantes de packaging. También alcanza a importadores, distribuidores, empresas que comercializan productos envasados y otros operadores de la cadena. Revisar quién asume cada responsabilidad será uno de los primeros pasos para adaptarse. Se lo explicamos…

Durante años, para muchas empresas hablar de obligaciones sobre envases significaba básicamente hablar de reciclaje, declaraciones y gestión del residuo una vez generado. Ese enfoque empieza a quedarse corto.

El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases, conocido habitualmente como PPWR, introduce un marco mucho más amplio. Su objetivo es reducir los residuos de envases, favorecer su reutilización y reciclado y establecer reglas comunes para todo el mercado europeo.

Desde el pasado 12 de agosto de 2026, comenzó, con carácter general, su aplicación.

Pero hay una primera advertencia importante: no todas las obligaciones del Reglamento comienzan ese día. El calendario se extiende durante los próximos años y algunas de las medidas más conocidas tendrán que esperar hasta 2028, 2029, 2030 o incluso más adelante.

Por tanto, no se trata de cambiar todos los envases de un día para otro. Se trata de saber qué posición ocupa cada empresa y empezar a preparar una adaptación que será progresiva.

¿A qué empresas puede afectar?

A muchas más de las que inicialmente podría parecer. El Reglamento abarca los envases y residuos de envases con independencia del material utilizado o de que procedan del ámbito industrial, comercial o doméstico. Por eso, una empresa no debería descartar la norma simplemente porque no fabrique cajas, botellas o embalajes. Hay que analizar qué hace realmente.

Puede fabricar un envase, encargarlo a un tercero con sus propias especificaciones, importar productos envasados, distribuirlos, venderlos con su marca o comercializarlos directamente en otros países de la Unión Europea. Y dependiendo de esa posición, las obligaciones serán diferentes.

Fabricante y productor no son necesariamente lo mismo

Esta distinción va a resultar especialmente importante.

  • El fabricante es, con carácter general, el operador responsable de que el envase cumpla los requisitos correspondientes. Y no siempre coincide con quien físicamente fabrica el packaging.

Por ejemplo, cuando una empresa encarga a un tercero un envase diseñado conforme a sus propias especificaciones y comercializado bajo su marca, habrá que analizar quién tiene la consideración de fabricante a efectos del Reglamento.

También un importador o distribuidor puede asumir obligaciones propias del fabricante cuando comercializa el envase bajo su nombre o marca o realiza modificaciones que puedan afectar a su conformidad.

  • El concepto de productor, por su parte, está especialmente relacionado con la responsabilidad ampliada del productor y con quién debe asumir la gestión y financiación de los residuos generados por los envases.

Una misma empresa puede asumir distintas posiciones dependiendo de cómo comercialice sus productos.

¿Qué pasa si vendemos por internet a otros países?

También habrá que prestarle atención. En operaciones transfronterizas, identificar quién es el productor responsable puede depender del país en el que el envase o producto envasado se pone a disposición por primera vez. Esto tiene especial importancia para empresas que venden directamente a consumidores de otros Estados miembros mediante comercio electrónico.

La Comisión Europea ha aclarado que una venta online directa a un usuario final situado en otro Estado miembro puede generar obligaciones de responsabilidad ampliada del productor para la empresa que realiza esa puesta a disposición en dicho país.

Por tanto, una empresa que vende desde España a distintos países europeos no debería dar por supuesto que cumplir únicamente con sus obligaciones españolas resuelve necesariamente toda la cuestión.

Envases destinados a entrar en contacto con alimentos.

Una de las cuestiones relevantes afecta a envases destinados a entrar en contacto con alimentos. Desde el 12 de agosto de 2026 deberán respetarse los límites establecidos para determinadas sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS.

Las orientaciones de la Comisión precisan, además, que los envases alimentarios comercializados antes de esa fecha pueden permanecer en el mercado sin que exista por este motivo una obligación general de retirada.

Para empresas alimentarias, restauración, distribución y comercio minorista, la adaptación no debería limitarse a preguntar al proveedor si "el envase cumple". Conviene disponer de la documentación que permita acreditarlo.

La documentación técnica gana importancia

Este es probablemente uno de los cambios de mentalidad más importantes. El cumplimiento no se limita a que el envase reúna físicamente unas determinadas características. También deberá poder demostrarse.

Fabricantes e importadores tienen obligaciones relacionadas con la evaluación de conformidad, la documentación técnica y la declaración UE de conformidad. La documentación deberá conservarse durante cinco años y, en el caso de los envases reutilizables, durante diez.

Esto obliga a mirar también hacia los proveedores.

Si una empresa necesita acreditar la composición o las características de un envase que compra a un tercero, tendrá que asegurarse de que dispone de información suficiente.

Por eso será aconsejable revisar contratos, fichas técnicas, certificados y procedimientos de homologación de proveedores.

La reciclabilidad se convierte en una cuestión de diseño

El objetivo europeo no es únicamente reciclar mejor cuando el residuo ya existe. La intención es que el propio envase se diseñe desde el principio pensando en su posterior reciclado.

El Reglamento establece que los envases deben ser reciclables, aunque los requisitos técnicos más detallados de diseño para el reciclado se concretarán posteriormente mediante actos delegados y su aplicación se proyecta, en principio, hacia 2030.

Esta diferencia de fechas es importante. No sería correcto afirmar que el 12 de agosto de 2026 todos los envases deben cumplir ya las futuras categorías detalladas de reciclabilidad previstas para 2030.

Pero tampoco sería prudente esperar a 2030 para empezar a pensar en ellas.

Quien diseñe hoy un envase destinado a permanecer varios años en el mercado debería tener presente hacia dónde se dirige la regulación.

Menos material y menos envase innecesario

Otra de las líneas centrales de la nueva normativa es la minimización. Los envases deberán diseñarse reduciendo su peso y volumen al mínimo necesario para mantener su funcionalidad.

La presentación comercial del producto no será, por sí sola, una razón suficiente para justificar material o volumen adicional. También se combate expresamente el packaging diseñado para producir una apariencia artificial de mayor cantidad de producto, por ejemplo mediante determinadas dobles paredes o fondos falsos, sin perjuicio de las excepciones previstas.

Por tanto, los departamentos de marketing y diseño también tendrán que participar en el cumplimiento. Ya no será una cuestión reservada al responsable medioambiental.

El espacio vacío también tendrá límites

Esta filosofía llegará igualmente al comercio electrónico y a la logística. Para los envases colectivos, de transporte y utilizados en comercio electrónico se establece un futuro límite del 50 % de espacio vacío.

Su aplicación está prevista a partir del 1 de enero de 2030 o tres años después de la entrada en vigor de los correspondientes actos de ejecución, si esta última fecha fuera posterior.

Pensemos en algo muy habitual: una caja considerablemente mayor que el producto que contiene y cuyo espacio restante se rellena con papel, plástico u otro material protector. El nuevo modelo europeo pretende reducir precisamente este tipo de situaciones.

Reutilizar dejará de ser simplemente una opción comercial

La reutilización constituye otro de los pilares del Reglamento. Los envases reutilizables tendrán que estar concebidos para soportar múltiples rotaciones y permitir su recogida, acondicionamiento y nueva utilización. Además, se establecen objetivos progresivos para determinadas categorías de envases y sectores.

En restauración y cafeterías, por ejemplo, el Reglamento contempla que los establecimientos que ofrezcan comida o bebida para llevar permitan al consumidor utilizar su propio recipiente, sin coste adicional, de aquí a 2027, y que se ofrezcan determinadas alternativas reutilizables a partir de 2028.

No todas las empresas tendrán las mismas obligaciones, pero la dirección de la norma es clara: reducir el modelo de usar y tirar cuando existan alternativas viables.

En 2030 llegarán también determinadas prohibiciones

Otro bloque que conviene anticipar afecta a ciertos formatos de plástico de un solo uso.

A partir de 2030 se prevén restricciones para determinados envases incluidos en el Reglamento. Entre ellos aparecen algunos formatos utilizados para agrupar productos en los puntos de venta, determinados envases de frutas y hortalizas, porciones individuales de condimentos, salsas, leche para café o azúcar en restauración, pequeños productos de higiene utilizados en hoteles y determinadas bolsas muy ligeras.

Para algunos sectores, 2030 puede parecer todavía lejano.

En términos de diseño industrial, contratos con proveedores, maquinaria, cadenas de suministro y renovación de gamas de producto, no lo es tanto.

¿Y el etiquetado?

También cambiará, pero nuevamente hay que prestar atención al calendario. El Reglamento avanza hacia un etiquetado armonizado europeo que permita identificar los materiales que componen los envases y facilite su correcta separación.

Con carácter general, esta obligación está prevista desde el 12 de agosto de 2028 o 24 meses después de la entrada en vigor de los correspondientes actos de ejecución, si esta última fecha fuera posterior. Existen además reglas y excepciones específicas dependiendo del tipo de envase.

Por tanto, el etiquetado no es una obligación general nueva que deba incorporarse íntegramente el 12 de agosto de 2026.

Sí es algo que las empresas deberían empezar a considerar cuando rediseñen envases que vayan a mantenerse en el mercado durante los próximos años.

¿Qué ocurre con el SCRAP?

El nuevo escenario europeo no elimina las obligaciones españolas que ya existen en materia de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP).

Las empresas que tengan la condición de productores de producto deben revisar su inscripción, sus declaraciones y el sistema mediante el cual cumplen sus obligaciones de responsabilidad ampliada.

En la práctica, participar en un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) permite cumplir colectivamente determinadas obligaciones de organización y financiación de la gestión de los residuos.

Pero hay una idea importante: estar adherido a un SCRAP no significa que el resto de las obligaciones sobre el envase queden automáticamente cubiertas.

La empresa seguirá teniendo que analizar las responsabilidades que le correspondan en función de su posición en la cadena.

El primer trabajo puede ser simplemente hacer un mapa

Antes de cambiar materiales, etiquetas o proveedores, puede ser mucho más útil hacer un inventario.

¿Qué envases utiliza la empresa? ¿Cuáles compra vacíos? ¿Qué productos importa ya envasados? ¿Cuáles comercializa con su propia marca? ¿Vende directamente a consumidores de otros países? ¿Utiliza envases alimentarios? ¿Qué documentación técnica conserva? ¿Quién figura como productor y cómo se están cumpliendo actualmente las obligaciones de RAP?

En cadenas de suministro complejas, las propias orientaciones europeas recomiendan analizar los flujos y determinar qué papel desempeñan fabricantes, importadores, distribuidores, plataformas, operadores logísticos y clientes profesionales.

Sin ese mapa inicial resulta fácil pagar por obligaciones que corresponden a otro operador o, lo que es peor, dejar obligaciones propias sin atender porque se presupone que las cumple el proveedor.

Tu compañía telefónica no puede negar sin más el acceso a tus llamadas entrantes

Saber qué llamadas recibió una línea de teléfono puede parecer una cuestión puramente técnica, pero también entra de lleno en la protección de datos. La Agencia de Protección de Datos (AEPD) reconoce que el usuario puede solicitar ese historial, aunque el acceso deberá conciliarse con la privacidad de quienes realizaron las llamadas.

Alguna vez se habrá preguntado si puede una persona pedir a su compañía telefónica que le facilite información sobre las llamadas que ha recibido. Pues bien, la respuesta de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) es, con matices, afirmativa.

En una reciente resolución, la AEPD ha estimado la reclamación presentada por un usuario al que su operadora había denegado el acceso al registro de llamadas entrantes de su línea móvil.

El criterio resulta interesante porque delimita hasta dónde llega el derecho de acceso reconocido por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y, al mismo tiempo, obliga a encontrar un equilibrio con la privacidad de quienes realizaron esas llamadas.

La conclusión principal es bastante clara. Una compañía no puede rechazar automáticamente la solicitud simplemente porque esos datos estén sometidos a la normativa específica de telecomunicaciones.

  • Atención. Reconocer el derecho de acceso no significa que el usuario pueda obtener sin límites cualquier información sobre la persona que realizó la llamada.

¿Qué había solicitado el usuario?

El asunto comenzó cuando el titular de una línea móvil pidió a su operadora el registro de llamadas entrantes recibido durante un día concreto. La petición no se refería al contenido de las conversaciones. Lo que solicitaba era información técnica sobre esas comunicaciones, como la fecha y hora, la duración, si la llamada había sido atendida y el número de origen cuando este no estuviera oculto. La compañía rechazó facilitar esos datos.

Entre sus argumentos señaló que determinada información sobre comunicaciones se conserva en virtud de la Ley 25/2007 y que su cesión está especialmente regulada. También sostuvo que entregar el registro podía afectar a los derechos de las personas que habían realizado las llamadas.

La operadora llegó a indicar al usuario que, si necesitaba esa información, podía solicitarla a través de los tribunales.

  • Atención. El derecho de acceso se refiere a datos personales, no al contenido de las conversaciones telefónicas.

La AEPD no acepta una negativa automática

La Agencia cuestiona precisamente esa interpretación general. El hecho de que un operador conserve determinados datos por una obligación legal no significa que esos datos queden automáticamente fuera del derecho de acceso del interesado.

El artículo 15 del RGPD reconoce a las personas el derecho a saber si se están tratando datos personales que les conciernen y, en ese caso, a acceder a ellos y obtener una copia en los términos previstos en la normativa.

La AEPD considera que el historial de llamadas entrantes puede contener datos personales relacionados con el usuario de la línea y, por tanto, puede ser objeto de una solicitud de acceso.

La propia resolución recuerda que este derecho debe interpretarse de una manera suficientemente amplia y que puede alcanzar incluso a historiales de comunicaciones en los que intervengan otras personas.

  • Atención. Que un dato se conserve por obligación legal no significa, por sí solo, que el interesado pierda el derecho a solicitar acceso a él.

La Ley 25/2007 no prohíbe acceder a estos datos

Este es uno de los puntos centrales de la resolución. La operadora había utilizado la Ley 25/2007 sobre conservación de datos de comunicaciones electrónicas para justificar que únicamente determinadas autoridades podían acceder a esa información previa autorización judicial.

La AEPD diferencia, sin embargo, dos situaciones. Una cosa es la cesión de determinados datos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad u otras autoridades en el marco de una investigación. Y otra distinta es que una persona ejerza ante la empresa su propio derecho de acceso a los datos personales que le conciernen.

La Agencia analiza expresamente el artículo 9 de esa ley y concluye que no contiene una restricción general del derecho de acceso. Sí contempla determinadas cautelas relacionadas con las cesiones efectuadas a las autoridades y con otros derechos, pero no establece que el usuario tenga prohibido acceder a su historial de llamadas entrantes.

Por eso, la AEPD concluye que este historial puede ser objeto de una solicitud de acceso.

  • Atención. No debe confundirse el acceso del interesado a sus propios datos con la entrega de información a las autoridades para investigar un delito.

Pero el derecho de acceso tampoco es absoluto

La decisión de la AEPD no supone que las compañías tengan que entregar indiscriminadamente toda la información que figure en sus registros. Existe un límite importante. El artículo 15.4 del RGPD establece que el derecho a obtener una copia de los datos personales no puede afectar negativamente a los derechos y libertades de otras personas. En una llamada entrante aparecen, como mínimo, dos partes.

Por tanto, pueden coexistir el derecho del usuario que solicita información sobre su línea y el derecho a la privacidad de la persona que efectuó la llamada. Lo relevante es que este conflicto debe analizarse realmente.

La empresa no puede limitarse a responder que "pueden existir derechos de terceros" y, con esa frase, cerrar completamente el acceso.

La AEPD exige que el responsable pueda demostrar qué derechos se verían afectados y en qué medida.

  • Atención. La presencia de datos de terceros puede limitar parte de la información que se entrega, pero no justifica necesariamente denegar toda la solicitud.

Especial cuidado con los números ocultos

Aquí aparece uno de los ejemplos más evidentes. Cuando una persona realiza una llamada ocultando deliberadamente su número, existe una expectativa legítima de que esa numeración no se muestre al destinatario.

La normativa de telecomunicaciones reconoce precisamente la posibilidad de impedir la identificación de la línea de origen.

Por eso, una solicitud de acceso del receptor no debería convertirse automáticamente en una vía para descubrir un número que el llamante decidió ocultar. La AEPD considera que estos derechos deben ponderarse.

Eso puede obligar a la compañía a entregar parte del historial sin revelar la numeración correspondiente a una llamada oculta.

  • Atención. El derecho de acceso no convierte una llamada con número oculto en una llamada identificada.

La solución puede ser facilitar la información parcialmente

Esta es probablemente una de las consecuencias prácticas más relevantes del criterio. Cuando determinados datos puedan perjudicar los derechos de otras personas, no siempre será necesario rechazar toda la petición. Puede existir una solución intermedia.

Por ejemplo, la empresa podría facilitar fecha, hora o duración de determinadas llamadas y ocultar aquellos elementos cuya revelación pueda afectar a un tercero.

También puede eliminar, tachar o hacer ilegible una información especialmente sensible.

Las directrices citadas por la propia AEPD señalan que la protección de terceros no debería conducir automáticamente a una denegación completa, sino a excluir aquellas partes concretas que puedan generar el perjuicio.

  • Atención. Antes de denegar todo el acceso, la compañía debería valorar si puede facilitar una versión parcial o anonimizada de la información.

No basta con decir que la información está en el teléfono

La operadora también argumentó que el propio usuario podía consultar el registro de llamadas en su terminal móvil, salvo que lo hubiera eliminado. Ese razonamiento tampoco sustituye necesariamente al derecho reconocido por el RGPD.

El derecho de acceso se ejerce frente al responsable que está tratando los datos.

Por tanto, que una información pueda aparecer también en el teléfono del cliente no elimina por sí solo la obligación de analizar correctamente una solicitud formulada ante la compañía.

Puede ocurrir, además, que el registro haya sido eliminado del dispositivo o que el usuario necesite conocer exactamente qué datos conserva la operadora.

  • Atención. Disponer de una copia de cierta información en el teléfono no significa necesariamente que haya desaparecido el derecho de acceso frente a la empresa que también la trata.

También hay que comprobar quién utiliza realmente la línea

Existe otro matiz importante. El derecho de acceso corresponde a la persona a la que conciernen los datos.

Por eso, no siempre será suficiente con comprobar quién figura administrativamente como titular del contrato.

La operadora debe adoptar precauciones para verificar que la persona que solicita la información es también la usuaria efectiva de la línea cuando esta circunstancia resulte relevante.

Pensemos, por ejemplo, en líneas contratadas por una empresa y utilizadas por un trabajador, contratos familiares con varias líneas o números cuyo titular formal no coincide con la persona que utiliza diariamente el teléfono.

La propia AEPD advierte de que únicamente deben facilitarse los datos personales que realmente conciernan al solicitante.

  • Atención. Ser titular del contrato y ser usuario efectivo de una línea no siempre es exactamente lo mismo.

Las compañías tendrán que motivar mejor sus negativas

Una de las consecuencias más claras de esta resolución afecta directamente a las operadoras. Una respuesta genérica puede no ser suficiente.

Si la empresa entiende que no puede entregar determinada información porque perjudicaría derechos de otras personas, tendrá que justificarlo atendiendo al caso concreto.

Deberá explicar qué riesgo existe, qué información está afectada y por qué no resulta posible facilitarla, total o parcialmente.

Esto supone abandonar respuestas automáticas del tipo "no podemos facilitar llamadas entrantes por protección de datos". La propia protección de datos exige realizar un análisis bastante más preciso.

  • Atención. Una negativa puede ser legítima, pero debe estar suficientemente fundada. El problema no es únicamente decir que no, sino explicar por qué no puede atenderse la petición concreta.

Qué puede solicitar un usuario a su operadora

A partir de este criterio, una persona puede plantear el ejercicio del derecho de acceso respecto del historial de llamadas entrantes que constituya un dato personal que le concierne.

Una solicitud bien formulada puede concretar, por ejemplo, el periodo de tiempo que se quiere consultar y el tipo de información requerida.

Cuanto más precisa sea la petición, más sencillo resultará analizarla.

También conviene conservar copia de la solicitud y de la respuesta de la compañía.

Si la operadora deniega el acceso, deberá expresar los motivos y estos podrán ser valorados posteriormente por la AEPD si se presenta una reclamación.

  • Atención. Es preferible identificar fechas o periodos concretos y especificar qué datos se solicitan en lugar de pedir de forma genérica "todas las llamadas".

Qué decidió finalmente la AEPD

En el caso analizado, la Agencia estimó la reclamación al considerar infringido el artículo 15 del RGPD. La decisión, sin embargo, contiene un matiz que merece atención.

La AEPD no ordena simplemente a la operadora entregar sin más toda la información solicitada.

Le requiere para que, en el plazo de diez días hábiles, atienda correctamente el derecho de acceso o, cuando exista una razón válida para limitarlo, emita una denegación fundada y motivada conforme a las circunstancias concretas.

Es decir, el criterio esencial consiste en que la compañía no puede utilizar una exclusión general para evitar el análisis individualizado del derecho solicitado.

  • Atención. La resolución no establece un derecho ilimitado a conocer todos los números que han llamado. Obliga a analizar la solicitud y a justificar cualquier limitación concreta.

Qué significa este criterio para empresas y profesionales

Aunque el caso afecta a una compañía de telecomunicaciones, su razonamiento tiene interés más allá del sector. La resolución recuerda algo fundamental en materia de protección de datos.

Cuando una persona ejerce un derecho reconocido por el RGPD, la existencia de datos de terceros no permite utilizar respuestas automáticas.

Los responsables del tratamiento deben estudiar qué información pertenece al interesado, qué derechos de otras personas pueden verse afectados y si existe alguna fórmula que permita conciliar ambos intereses.

En ocasiones habrá que anonimizar. En otras, ocultar determinados datos.

Y habrá supuestos en los que exista una razón suficiente para no entregar una parte concreta de la información.

Lo que resulta más difícil de justificar es una negativa absoluta sin haber realizado previamente esa ponderación.

  • Atención. Las empresas deberían revisar sus modelos de respuesta a derechos de acceso si estos prevén denegaciones generales por la mera existencia de datos de terceros.

Cómo proteger el cobro y el pago en una compraventa internacional

Cuando comprador y vendedor se encuentran en países distintos, la confianza no siempre es suficiente. El crédito documentario permite que una entidad bancaria intervenga en la operación y condicione el pago a la presentación exacta de los documentos acordados.

Vender o comprar mercancías en otro país implica asumir riesgos que no siempre aparecen en una operación nacional. La distancia, las diferencias legales, el transporte y la dificultad de reclamar una deuda en el extranjero pueden convertir una transacción rentable en un problema de cobro.

El crédito documentario (también conocido como carta de crédito), es uno de los instrumentos más utilizados para reforzar la seguridad en el comercio internacional.

Su funcionamiento parte de una idea sencilla. El banco se compromete a efectuar el pago cuando el exportador presenta, dentro del plazo y en las condiciones establecidas, la documentación exigida en el propio crédito. No garantiza por sí solo que la mercancía sea perfecta. Lo que garantiza es que el pago se realizará si los documentos entregados cumplen estrictamente lo acordado.

¿Qué es un crédito documentario?

El crédito documentario es una orden de pago emitida por el banco del importador a favor del exportador. El importador solicita a su entidad financiera que abra el crédito y detalle las condiciones que deberá cumplir el proveedor extranjero. El banco comunicará la operación al exportador, normalmente a través de una entidad situada en su país. Una vez enviada la mercancía, el exportador presenta los documentos requeridos. Si están completos y no contienen discrepancias, el banco procederá al pago en los términos pactados.

La entidad bancaria asume así un papel central. El exportador no depende exclusivamente de la voluntad de pago de su cliente y el importador sabe que la operación solo se abonará si se acredita documentalmente su correcta expedición.

¿Cómo se desarrolla la operación?

El primer paso consiste en que comprador y vendedor acuerden las condiciones de la compraventa internacional. Deben fijar el precio, la mercancía, los plazos, el transporte, el lugar de entrega, el seguro y los documentos necesarios para acreditar el cumplimiento.

Después, el importador solicita a su banco la apertura del crédito documentario a favor del exportador. La entidad analiza el riesgo de la operación y, si la aprueba, emite el crédito. Un banco del país del exportador comunica su apertura y sus condiciones al beneficiario.

El exportador revisa el contenido y, cuando coincide con lo negociado, procede al envío de la mercancía. A continuación, entrega a su banco la documentación exigida.

Si los documentos son conformes, se tramita el pago y se remiten al banco del importador para que este pueda disponer de la mercancía.

La documentación determina el cobro

En esta clase de operaciones, la documentación no es un simple trámite administrativo. Es la llave que abre el pago. Entre los documentos más habituales pueden encontrarse la factura comercial, el conocimiento de embarque, la lista de contenido, el certificado de origen, la póliza de seguro, los certificados sanitarios y los documentos de inspección.

El crédito debe señalar con precisión qué documentos se exigen, quién debe emitirlos, qué información deben contener y dentro de qué plazo han de presentarse.

Una fecha incorrecta, una descripción que no coincida literalmente o una firma ausente pueden generar una discrepancia documental y retrasar o impedir el cobro.

La inspección física protege al importador

El banco comprueba los documentos, pero no abre contenedores ni verifica la calidad real de la mercancía. Por este motivo, el importador puede incluir entre los requisitos un certificado de inspección física emitido antes del embarque. La revisión puede realizarla el propio comprador, una persona de confianza o una empresa especializada independiente.

Este certificado permite acreditar aspectos como la cantidad, el estado, la calidad, el embalaje o las características técnicas del producto.

En operaciones de importe elevado o con mercancías sensibles, incluir una inspección previa puede evitar problemas difíciles de resolver cuando el envío ya ha llegado al país de destino.

Créditos revocables e irrevocables

Un crédito revocable puede modificarse o cancelarse antes del pago sin necesidad de contar con el consentimiento del beneficiario. Esta modalidad ofrece muy poca seguridad al exportador y, en la práctica, tiene una utilización limitada.

En cambio, el crédito irrevocable no puede ser cancelado ni modificado unilateralmente una vez emitido. Para introducir cambios será necesario contar con la aceptación de las partes afectadas.

Por ello, el crédito irrevocable constituye la opción habitual cuando se pretende proporcionar una garantía real de cobro al proveedor extranjero.

Créditos confirmados y no confirmados

En un crédito no confirmado, el compromiso principal de pago corresponde al banco emisor, que normalmente es la entidad del importador. El banco avisador comunica la apertura al exportador y puede encargarse de tramitar los documentos, pero no añade necesariamente una garantía propia de pago.

En el crédito confirmado, otra entidad bancaria incorpora su compromiso al del banco emisor.

Esta confirmación puede resultar especialmente conveniente cuando existen dudas sobre la solvencia de la entidad emisora, la estabilidad del país del comprador o la posibilidad de transferir fondos al exterior.

Pago a la vista o a plazo

En un crédito a la vista, el exportador cobra una vez que presenta documentos conformes y el banco completa su revisión. En un crédito a plazo, el pago se efectúa en una fecha posterior. El vencimiento puede calcularse desde la fecha de embarque, la presentación de los documentos o cualquier otro momento acordado.

Esta segunda modalidad permite al importador obtener un período de financiación comercial, mientras que el exportador puede estudiar la posibilidad de anticipar el cobro mediante su entidad financiera.

Créditos divisibles y líneas abiertas

Un crédito divisible permite efectuar disposiciones parciales conforme se realizan distintos envíos. Esta opción resulta útil cuando la mercancía se entrega por lotes o de manera escalonada. También pueden establecerse créditos rotativos o líneas abiertas que se renuevan dentro de un límite y durante un período determinado.

Estas estructuras facilitan las relaciones comerciales continuadas, aunque exigen un control riguroso de los importes utilizados, los vencimientos y la documentación correspondiente a cada expedición.

Créditos transferibles y operaciones con intermediarios

El crédito transferible permite que el beneficiario inicial solicite que todo o parte de su importe se ponga a disposición de otro beneficiario. Suele utilizarse cuando el exportador actúa como intermediario y necesita pagar a uno o varios proveedores. Para que esta posibilidad exista, el crédito debe indicarlo expresamente. No basta con que las partes lo hayan comentado de manera informal.

Otra estructura utilizada por intermediarios es el crédito back to back. En ella, el beneficiario de un primer crédito utiliza ese respaldo para abrir un segundo crédito a favor de su proveedor.

Créditos con anticipo y créditos rotativos

Algunos créditos permiten al exportador recibir una parte del dinero antes de presentar toda la documentación. En los créditos con cláusula roja, el anticipo puede entregarse contra un recibo o una garantía determinada. Cuando existe una cláusula verde, el beneficiario deberá acreditar además la disponibilidad o el almacenamiento de la mercancía.

Los créditos rotativos o revolving permiten reutilizar el importe durante un período, de acuerdo con las condiciones establecidas. Son habituales en relaciones comerciales periódicas donde se suceden varios envíos similares.

¿Qué comisiones puede generar?

Los créditos documentarios ofrecen seguridad, pero su coste es superior al de una transferencia ordinaria. El importador puede tener que asumir comisiones de apertura, estudio, riesgo, modificación y pago diferido. El exportador, por su parte, puede soportar costes de aviso, confirmación, negociación, transferencia o revisión documental. También pueden aparecer comisiones por discrepancias cuando los documentos presentados no coinciden con las condiciones del crédito.

Las partes pueden negociar quién asume cada gasto, aunque este reparto debe quedar reflejado con claridad.

Ventajas para el exportador

La principal ventaja es la seguridad en el cobro. Cuando el crédito es irrevocable y, en su caso, confirmado, el exportador dispone del compromiso de una o más entidades bancarias. También conoce el momento en el que cobrará y puede utilizar el crédito como apoyo para obtener financiación destinada a fabricar o adquirir la mercancía. Además, reduce su exposición directa frente a la solvencia del comprador, siempre que cumpla rigurosamente los requisitos documentales.

Ventajas para el importador

El importador no paga simplemente por una promesa del proveedor. El pago queda condicionado a la presentación de los documentos que acreditan el envío conforme a las condiciones establecidas. El crédito también refuerza su imagen de solvencia ante proveedores internacionales y puede facilitar el acceso a mercados donde todavía no existe una relación comercial consolidada. Sin embargo, para que la protección sea efectiva, los documentos exigidos deben permitir comprobar los aspectos esenciales de la operación.

Principales inconvenientes

El crédito documentario exige coordinación entre la empresa, el banco, el transportista, la aseguradora y, en ocasiones, la entidad inspectora. Su tramitación puede ser lenta si las condiciones son complejas o si aparecen discrepancias.

Para el exportador, el principal riesgo es preparar incorrectamente los documentos. Para el importador, pagar contra documentación conforme y descubrir después que la mercancía no responde materialmente a sus expectativas.

A ello se suma un coste bancario superior al de otros medios de pago.

Pese a estas limitaciones, continúa siendo una herramienta especialmente útil en operaciones de importe elevado, con nuevos clientes o en países que presentan un riesgo mayor.

Un ejemplo

Una empresa española de distribución compra 5.000 botellas de aceite de oliva a un proveedor italiano por un importe de 48.750 € (9,75 € por unidad). Como ambas empresas trabajan por primera vez, acuerdan que el pago se realice mediante un crédito documentario irrevocable y confirmado. El banco del comprador se compromete a pagar los 48.750 € únicamente cuando el proveedor presente la documentación acordada, entre ella:

  • Factura comercial.
  • Conocimiento de embarque (CMR).
  • Certificado de origen.
  • Póliza de transporte.
  • Certificado sanitario.

El proveedor envía la mercancía y entrega correctamente toda la documentación. Tras comprobar que no existen discrepancias, el banco realiza el pago al exportador. La empresa española asume unos gastos bancarios aproximados de 620 € entre apertura y gestión del crédito, mientras que el exportador paga 280 € por las comisiones de aviso y confirmación.

Gracias al crédito documentario, el vendedor tiene la garantía de cobrar y el comprador sabe que el pago solo se efectuará cuando se haya acreditado documentalmente que la mercancía ha sido expedida en las condiciones pactadas.

Un simple error en la documentación (por ejemplo, una fecha incorrecta o una descripción distinta de la mercancía) puede retrasar el cobro hasta que se subsane la incidencia.

Cómo puede ayudarle nuestro despacho

Nuestro equipo puede acompañar a la empresa antes de cerrar la compraventa internacional. Revisamos el contrato, las condiciones de pago, los documentos exigidos, los plazos y la distribución de gastos bancarios.

También analizamos las cláusulas del crédito documentario antes de que el exportador envíe la mercancía o de que el importador autorice su apertura. Cuando aparecen discrepancias, estudiamos la documentación y las posibles alternativas para evitar retrasos, rechazos o pérdidas económicas.

En comercio internacional, un problema documental puede bloquear una operación de miles de euros. Revisar el crédito antes de emitirlo o aceptarlo suele resultar mucho menos costoso que intentar resolver el conflicto después del embarque.

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